Colchones, estufas, ‘refris’ y lavadoras tenía la Laguna


“Entre las palmeras”, columna de Eunice Flores

Ahora que se están dragando la laguna del Valle de las Garzas, ha habido cierta consternación de saber que en este depósito de agua abunda la basura y que lo peor, es que dentro de estos despojos, han hallado objetos muy grandes, como son: Colchones, estufas, refrigeradores, lavadoras, etcétera.

Ante esto, no han faltado las muchas voces que critican a la población por la irresponsabilidad de deshacerse de esta clase de objetos y tirarlos a la laguna, según eso.

¿Será de veras irresponsabilidad absoluta de la gente? Dicen otros que todos esos objetos grandes provienen de la zona alta de nuestro municipio.

Lo curioso es que aún no hemos tenido tormentas de consideración, como para que los arroyos arrastren semejantes muebles, sin que se atoren además en todo el largo trayecto en ninguna curva, roca, banco de arena o un árbol. Porque, para empezar, harían un dique, antes de llegar hasta abajo a la laguna.

Este hecho hace más bien pensar que esa basura es de los vecinos de los barrios del Valle de las Garzas en los alrededores del vaso lacustre, que quizá ni siquiera la dejaron en el depósito de agua; sino, tal vez, en los paraderos donde pasa habitualmente el camión de la basura, donde por sacarla a destiempo o quizá porque el camión no ha pasado por esos lugares, es cómo han ido a dar hasta allá.

Por otra parte, mucho es lo que se le ha pedido a la población el que no saquen muebles viejos a los puntos de recolección de las basuras, ya que son objetos demasiado grandes, que fácilmente llenan el camión recolector, impidiendo que puedan seguir cumpliendo con su trabajo hacia otros puntos de la ciudad.

Pero tampoco se tiene un servicio especial de recolección de esa clase de objetos grandes, poniendo a las familias en una situación muy difícil. No toda la población cuenta con una camioneta que les pueda facilitar el llevarlas al basurero municipal, ni los llamados chatarreros, que pasan por muchas calles comprando objetos viejos, se quieren llevar todo, como los colchones, si no se les quita todo el enlonado, dejando los puros resortes, lo que no es algo que sea fácil de hacer. Tampoco se quieren llevar los refrigeradores, si no se les quita su carcasa de plástico.

Para evitar que los porteños sigan sacando sus muebles viejos a la intemperie, sugiero que el gobierno municipal ofrezca un servicio de recolección precisamente para que la gente pueda sacar sus colchones, refrigeradores, lavadoras, estufas y toda clase de muebles domésticos viejos y de grandes dimensiones. No necesariamente tiene que pasar todos los días, sino con que lo haga una ocasión cada quince días o de manera mensual; porque, de esta forma, ya se tiene una alternativa para deshacerse de sus cacharros especiales.

Ahora bien, que no se confunda esto con las campañas de descacharrización, porque, cuando éstas se llegan a hacer, tampoco aceptan esta clase de enseres domésticos, y en ellas, su objetivo no es tanto la limpieza, como la prevención del dengue y la proliferación del mosquito.

Yo hablo de un servicio diferente, específicamente de muebles viejos o electrodomésticos inservibles, donde, si se ofrece, muchos de esos refrigeradores, estufas, colchones o lavadoras, podrían reciclarse, y hasta regalarlos a la gente de escasos recursos; porque quizá, entre tantos refrigeradores inservibles, deshuesando unos y otros, se pueda armar uno que funcione bien.

No toda la culpa de lo que se va a la laguna es cien por ciento de la población, porque mientras no se ofrezcan alternativas para tirar ciertos objetos de casa, obviamente que los van a dejar siempre a la intemperie, porque las casas de hoy soy tan pequeñas, que es imposible entilicharlas.

*Que tenga un bonito día.

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