Cómo pagar impuestos

Antonio Flores Galicia.-

Los gobernantes deben obtener el dinero necesario para los gastos de la sociedad en la que son responsables. Por eso piden su aportación (que llamamos impuestos) a los ciudadanos y ellos deben buscar la manera de que se tenga el dinero suficiente para hacer pagos y compras necesarias, lo que se ocupa para que progrese el país.

Se organiza y responsabiliza en el aspecto económico, reglamentan cuánto es el impuesto y cuánta la ganancia de los ciudadanos y los gobernantes. Son coordinadores, no dueños. Todo, pensando en el país.

Si hay desvío en lo antes mencionado, vienen problemas, se detiene el progreso y se presenta la crisis económica del país. Lógico, los que mandan, culpan al pueblo de los retrocesos, cuidan que no les afecte la crisis y en todo culpan a los ciudadanos. Palabras y escritos es otra cosa. Importa la realidad y son los ciudadanos responsables ante ella. Cuánta responsabilidad del gobierno.

En cada país se hace la reglamentación para el pago de impuestos:

Tus abuelos: Tenían dos vacas, vendían una y compraban un toro. Se multiplicaba su ganado y crecía su capital; de allí vivían cuando ancianos y con toda su descendencia.

Hoy en Estados Unidos: Tienen dos vacas, venden una, a la otra la fuerzan para que produzca la leche de cuatro, pero pronto muere extenuada la vaca.

En Japón: Tienen dos vacas, las rediseñan para que produzcan 20 veces más leche, crean dibujos animados “vakemón” y venden millones en todo el mundo.

En Alemania: Tienen dos vacas, les hacen re-ingeniería para que vivan cien años, coman una vez al mes y se ordeñen ellas mismas.

En Colombia: Tienen dos vacas, contratan mil 800 soldados y 373 agentes de la DEA para que las vigilen. Deciden venderlas a un narco para pagar a los soldados. Piden más vacas al Congreso norteamericano.

En Rusia: Tienen dos vacas, cuentan varias veces, hasta que cuentan cinco. Se imaginan que tienen 42; cuentan otra vez, y les salen 12. Entonces, abren una botella de rico vodka y se quedan dormidos.

Judíos: Tienen dos vacas, pero una es judía y otra palestina; tratan de repartir el pasto a ambas, pero los conflictos crecen; una se convierte en “vaca-bomba”. ¡Pum!, se quedan sin ninguna vaca.

En México: Tienes dos vacas. Debes “nacionalizarlas” y pagar trámites de impuestos para que, con documentos, conste que esas vacas no son robadas. Como hay varios partidos políticos, todos te prometen ayuda para los trámites, si te comprometes a votar por el partido que te ayudó, tienes que pagar pasaporte para ir a sus mítines. Te desesperas, porque tus ganancias se están terminando en “politiquerías” y decides vender tus dos vacas; ahora debes pedir dinero prestado para pagar trámites de venta legítima y comprobar que no las obtuviste con dinero de narcotráfico.

Vive feliz. Por eso, “ponte las pilas”, como dicen los jóvenes: “No manches”. ¿Eres inteligente? Responde a las 10 siguientes preguntas que hago. Te calificas del uno al 10. Si sacas menos de cinco, ¿qué eres?

1.- Si el avión viene demorado, ¿de qué color viene vestido el piloto?

2.- Si el delantero va por la banda, ¿el portero va por el mariachi?

3.- Si hay un incendio en el cine, ¿será porque exhibieron cortos?

4.- Los primos en segundo grado, ¿si estudian, pasan a tercero?

5.- Cuando tiran un penal, ¿a dónde mandan a los presos?

6.- ¿Cuál es la capital del Estado Civil?

7.- Un archivo muerto, ¿se habrá ido al cielo o al infierno?

8.- ¿En qué años gobernó el Papanicolau?

9.- Si quitas la piel de una zebra, ¿le queda la carne deshebrada?

10.- Si el hombre que no trabaja se hace buey, ¿el buey que no trabaja se hace hombre?

Al terminar, conocida tu calificación, sabrás quién eres. Pobre de ti si ninguna contestas. Tu calificación es de cero. Te aconsejo que por lo menos no critiques tonteras ni equivocaciones de nadie.