Conducir hablando por celular aumenta hasta 4 veces el riesgo de accidente


Los conductores que usan el teléfono celular durante la conducción de un vehículo corren un riesgo cuatro veces mayor de verse involucrados en un accidente y quien envía textos por este mismo medio mientras conduce tiene 23 veces más probabilidades de involucrarse en un choque, señaló la Secretaría de Salud y Bienestar Social.

La dependencia agregó que utilizar el celular bajo tales condiciones es un problema creciente de distracción del conductor y el porcentaje de choferes que utilizan el servicio de mensajes de texto en tanto conduce es más elevado entre los conductores jóvenes o con poca experiencia, según lo estableció la Organización Mundial de la Salud en 2011.

De acuerdo a estudios internacionales, comparó en este sentido, leer un mensaje en un dispositivo móvil aparta los ojos del camino por cerca de 5 segundos, tiempo suficiente para cruzar un campo de futbol completo si el vehículo va a 75 kilómetros por hora.

Precisó que el Consejo Nacional de Prevención de Accidentes señala que el uso del teléfono bajo tales condiciones produce cuatro diferentes tipos de distracciones: visual (desviar la vista del camino); manual (quitar las manos del volante); auditiva (identificar el timbre de llamada o mensaje entrante), y cognitiva (desviar la atención de lo que se está haciendo).

Por ello, recomendó a los conductores de vehículos no utilizar dispositivos de manos libres, ya que estos tienen efectos negativos al momento de la conducción; colocar el teléfono celular fuera del alcance para no utilizarlo, y activar el modo de silencio.

Así mismo, si manejan con un copiloto, sugirió entregar el aparato al mismo para que sea esta persona quien se encargue de contestar los mensajes o las llamadas, y en caso de que sea muy necesario realizar una llamada o mandar un mensaje de texto, orillarse y estacionarse para poder realizar esta acción de una forma segura.

Para concluir, la Secretaría de Salud recordó que los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en jóvenes y discapacitan de por vida al doble de jóvenes que mueren por esta causa.