Confiabilidad de itinerarios cae un 27% en febrero

Registro evidencia una tendencia sostenida de menor puntualidad y retrasos más extensos de las recaladas.

La confiabilidad de los itinerarios en el transporte marítimo de contenedores continúa deteriorándose y ya muestra señales de una tendencia estructural, de acuerdo con el más reciente análisis de la Xeneta correspondiente a febrero de 2026 que registró una caída del 27%, su nivel más bajo desde enero de 2025.

Sin embargo, a diferencia del mes anterior —marcado por reconfiguraciones de alianzas—, la situación actual responde a presiones sostenidas en múltiples rutas y a disrupciones recurrentes en hubs clave. “La caída del porcentaje de puntualidad es ahora una tendencia clara y estamos entrando en un período de disrupciones sistémicas con efectos dominó masivos”, advierte el informe.

El deterioro no solo se refleja en menos recaladas puntuales, sino también en la severidad de los atrasos. El promedio global de retrasos aumentó en 12 horas respecto de enero, alcanzando 4,1 días. “Cuando las disrupciones no solo generan más recaladas tardías, sino también retrasos cada vez más severos, esto suele indicar las primeras etapas de un período más prolongado de menor confiabilidad”, señala Xeneta.

El descenso en la puntualidad afecta prácticamente a todos las rutas, con excepción de África y Oceanía, reforzando la idea de que los problemas actuales van más allá de factores estacionales. Incluso aquellas con mejor desempeño muestran niveles relativamente bajos, como la Costa Oeste de Sudamérica (40%) y Oceanía (38%), mientras que rutas clave como Lejano Oriente–Europa (19%) y Medio Oriente (18%) se ubican entre las más afectadas.

En particular, la ruta Lejano Oriente–Europa continúa impactado por los desvíos alrededor del Cabo de Buena Esperanza, lo que ha presionado los tiempos de tránsito. En paralelo, rutas como Lejano Oriente–Norteamérica y la Costa Oeste de Sudamérica registraron las mayores caídas mensuales en puntualidad.

 

IMPACTO DEL AÑO NUEVO CHINO

Si bien el Año Nuevo Chino suele generar disrupciones temporales, Xeneta advierte que este año los efectos han sido más persistentes. La congestión en puertos chinos como Yantian y Ningbo se mantuvo entre 35% y 60% durante gran parte de febrero, mientras que tormentas en el Pacífico Norte obligaron a reducir velocidad en tránsito, incrementando los tiempos de espera en puertos como Long Beach y Los Ángeles.

“El retraso del Año Nuevo Lunar explica solo parcialmente la persistencia de las demoras”, indica el análisis, que además alerta sobre un riesgo creciente de acumulación de atrasos durante marzo, a medida que se recuperan los volúmenes post-festividad.

 

CAE CONFIABILIDAD DE GEMINI COOPERATION

En cuanto a las alianzas navieras, si bien se mantiene la jerarquía relativa, todas enfrentan un deterioro en su desempeño. Destaca el caso de Gemini Cooperation, que pese a liderar en confiabilidad, experimentó su mayor caída mensual, pasando de 69% a 60% de puntualidad con 1,5 días de retraso promedio. “Las alianzas ya debilitadas también están cayendo a nuevos mínimos, lo que demuestra que los desafíos de inicios de 2026 no son exclusivos de un solo operador”, sostiene Xeneta.

En el registro siguen las navieras no pertenecientes a alianzas con un 25% de puntualidad y un promedio de 4,5 días de retraso; Ocean Alliance con un 20% y 4,7 días promedio de retraso; MSC con un 19% de Puntualidad y 4,9 días de retraso en promedio. El caso más crítico es el de Premier Alliance, que cerró febrero con apenas 9% de recaladas a tiempo, el nivel más bajo registrado para una alianza desde 2022.

Para próximos meses, el informe advierte que las tensiones en el Golfo Pérsico podrían agravar aún más la situación. “Los eventos en desarrollo ya están erosionando la estabilidad de los itinerarios más allá de retrasos localizados de corto plazo”, señala Xeneta, destacando impactos en puertos como Nhava Sheva y efectos colaterales en rutas hacia Europa, África y Sudamérica.

En este contexto, los propietarios de carga enfrentan un entorno de creciente incertidumbre. “Se vuelve crítico evaluar el desempeño de los servicios de forma continua”, concluye el análisis, subrayando el riesgo de desvíos de carga de último minuto y cambios en las estructuras de recargos.