Confiesa JL Preciado que fue Colosista


Carlos Valdez Ramírez

(Segunda de 4 partes)

Jorge Luis Preciado, precandidato a la gubernatura del PAN, reconoció que en su juventud se integró al grupo de campaña de Luis Donaldo Colosio, pero sólo lo hizo por un mes, me integré un 10 de febrero, el día de su cumpleaños, el gusto me duró unos días porque el 23 de marzo murió en el atentado de Lomas Taurinas.

Relató que fue en la Universidad de Colima, a un evento que organizaron para celebrar el cumpleaños de Luis Donaldo en 1994, “por cierto que le llevaron mariachi, ahí me lo presentó mi compadre Oscar Zurroza, que pertenecía al PRI y luego me invitó a hacer redes de estudiantes, porque sabía que yo contaba con cierto liderazgo entre los jóvenes”.

Agregó que en esa ocasión Colosio se acercó con él para dialogar, le dio un abrazo y “lo acompañé a su carro, incluso hay una foto de ese momento, que a la postre han usado para señalarme como priista, porque yo andaba vestido de verde, pero eran los colores de la Universidad,  nunca estuve en el PRI, jamás fui miembro activo, estuve en la FEC como asesor jurídico”.

“Colosio era un hombre brillante y carismático, cuando sucedió el atentado, el grupo que estaba con él en la Universidad de Colima, se deslindó de todos los candidatos, porque corría el rumor entre la ciudadanía, que a Luis Donaldo lo había mandado matar Salinas y no quiso involucrarse más”, añadió.

Recuerdo muy bien un discurso de Colosio –dijo-, lo dio poco antes de que lo mataran, porque se parece mucho a uno que expresó Luther King, también antes de que lo asesinaran y fue llamado: yo tengo un sueño.

Preciado Rodríguez detalló que cuando estuvo en la preparatoria, se dio el movimiento estudiantil para evitar que Fernando Moreno entrara como rector de la Universidad en 1988, “tomamos las instalaciones de la Federación de Estudiantes Colimenses, también estaban Eloy García, Barbosa, Oscar Zurroza, Manuel Noyola y en ese entonces yo era presidente de la Sociedad de Alumnos del Bachillerato 3, desde donde convocamos a suspender las clases y lanzarnos al conflicto estudiantil”.

Refiere que cuando era estudiante de la Facultad de Derecho, fue presidente de la Sociedad de Alumnos y empezó a litigar, además se desempeñó como asesor jurídico de la Asociación de Egresados de la Universidad de Colima, posteriormente trabajó en el Cereso apoyando a gente de escasos recursos, así como en el Instituto Nacional Indigenista (INI) para apoyar a gente que venía de las comunidades indígenas.

Dijo que fue a raíz de todos estos acontecimientos que decidió participar en el Partido Acción Nacional, apoyando la campaña de Diego Fernández de Cevallos en 1994. Luego me regresé a Coquimatlán y sin ser panista apoyé a Eduardo Ríos Beas para la presidencia municipal y a Manuel Pizano en la diputación, por primera vez el PAN ganó ambos cargos.

Dice ser integrante del PAN desde 1996, con 19 años de militancia, ha ocupado el cargo de diputado plurinominal en 1997; por cierto que ha sido la única ocasión en que el Congreso del Estado estuvo empatado, integrado por 10 diputados del PRI, 7 del PAN y 3 del PRD, teniendo la fortuna de pertenecer a una legislatura realmente democrática, logrando las reformas más importantes, “inhabilitamos a la mitad de los alcaldes, a la mayoría de los tesoreros, recuperamos lo que se habían robado los pillos, obligamos al ejecutivo a negociar, en ese tiempo era gobernador Fernando Moreno”.

Destacó que ha sido la única ocasión en que la avasalladora mayoría priista se detuvo y se abrió un espacio para el diálogo y la negociación, “a partir de ahí mi carrera creció en el PAN, quise ser senador en el 2000, pero no me dieron la oportunidad, más tarde fui presidente del Comité Estatal del 2001-2003, estando yo al frente ganamos la mitad del Estado, con argumentos, anulamos la elección a gobernador, con un juicio de revisión constitucional”

Recordó que vivió una nueva contienda electoral, tras el fallecimiento de Gustavo Vázquez, ganando la elección Silverio Cavazos y poco tiempo después el Estado vivió otra tragedia tras su asesinato, “ahora es difícil ser exgobernador de Colima, los últimos dos ya están muertos”, pero eso no me da miedo. Concluyó.

Continuará