Congestión portuaria alcanza niveles críticos

Retrasos en puertos comprometen 3 millones de TEU a nivel mundial.

*Retrasos portuarios dejan fuera del mercado 3 millones de TEU de capacidad

Los retrasos acumulados en la red marítima mundial están absorbiendo alrededor de 3 millones de TEU de capacidad, una cifra equivalente aproximadamente a la flota completa de la quinta mayor naviera del mundo, según un nuevo análisis de Sea-Intelligence.

La consultora estimó que 8,5% de la capacidad global de portacontenedores se encuentra efectivamente fuera del mercado. No se trata de buques formalmente inactivos, sino de naves que continúan operando, pero permanecen atrapadas en esperas portuarias o necesitan más tiempo para completar sus itinerarios, reduciendo la cantidad de viajes y espacios disponibles.

El deterioro se aceleró durante los últimos meses. En agosto, Sea-Intelligence calculaba que los retrasos absorbían 5% de la capacidad mundial, equivalente a 1,7 millones de TEU. La estimación actual implica que otros 1,3 millones de TEU quedaron comprometidos en poco más de un mes.

La principal causa ha sido la sucesión de tifones que afectó a los mayores puertos asiáticos. Maersk identificó a Bavi, Dolphin, Narra, Peilou y Chan-Hom entre las tormentas que provocaron inundaciones, cierres preventivos y suspensiones de operaciones durante la temporada. Las consecuencias se extendieron posteriormente a centros de transbordo de Asia sudoriental y el subcontinente indio.

La congestión también redujo la confiabilidad de los itinerarios marítimos a menos de 50% durante agosto, después de un fuerte deterioro en julio. El retraso promedio de los buques que llegaron fuera de plazo aumentó hasta 6,8 días, un nivel superado únicamente durante los momentos más críticos de la pandemia.

Antes de la crisis sanitaria, entre 2011 y 2019, los retrasos absorbían en promedio 2,2% de la capacidad mundial. El 8,5% registrado actualmente representa una desviación superior a seis puntos porcentuales y está generando una presión significativa sobre el equilibrio entre oferta y demanda.

El problema se propaga cuando las navieras omiten puertos congestionados para recuperar sus horarios. Los contenedores y buques se trasladan hacia terminales alternativas, que posteriormente reciben varias escalas simultáneas y desarrollan nuevos cuellos de botella.

Sea-Intelligence estima que normalizar la situación podría requerir entre siete y diez meses, considerando la velocidad de recuperación observada después de la pandemia y durante la primera etapa de la crisis del mar Rojo. De mantenerse esa trayectoria, las alteraciones podrían continuar hasta el período previo al Año Nuevo chino de febrero de 2027.

La reducción de capacidad efectiva puede traducirse en menor disponibilidad de espacios, más omisiones de escalas, mayores tiempos de tránsito y presión sobre las tarifas spot, particularmente en las rutas que conectan Asia con Europa y América.