Cuatro céntricas esculturas que representan a nuestro Manzanillo: Estibador, Marino, Mercante y Pescador


*Son las profesiones más significativas, por las vocaciones del municipio

Desde hace dieciséis años, Manzanillo cuenta en su Centro Histórico con cuatro importantes esculturas, obras del artista Rubén Hernández Guerrero, que revisten tal significancia porque son representativas de las principales vocaciones que tiene nuestro municipio, desde sus orígenes y hasta la actualidad.

Estas esculturas en estilo realista son: El Estibador, El Marino, El Marino Mercante y El Pescador. Aunque en nuestra ciudad hay otras muchas esculturas y monumentos, esta tercia destaca entre todos ellos porque tienen tanto que ver con el desarrollo y devenir de nuestra patria chica.

EL ESTIBADOR

En lo que se refiere al estibador hay que decir que es un trabajo inaugurado por el Gobernador del Estado Jesús Silverio Cavazos Ceballos el 2 de agosto del 2007, y al igual que las otras tres esculturas aquí mencionadas formaba parte de un proyecto de promoción turística y en rescate de la memoria histórica que fue creado por el entonces secretario de turismo, Sergio Marcelino Bravo Sandoval.

Hay que decir que el oficio de estibador es emblemático de Manzanillo, ya que la vocación portuaria-comercial es desde nuestro nacimiento como población nuestra principal vocación, los cuales están agrupador en la famosa Unión de Estibadores y Jornaleros del Pacífico CROM, órgano dentro del cual han salido grandes personajes de nuestra historia, que han ocupado importantes cargos y hecho grandes acciones, tanto que de ahí han salido ocho alcaldes, muchos regidores y funcionarios, tanto que son muchos los ayuntamientos que han integrado un estibador dentro del cuerpo edilicio desde los años veinte. Este trabajo se encuentra a la entrada del antiguo Muelle Fiscal de Manzanillo, hoy conocido como Terminal de Cruceros.

EL MARINO MERCANTE

Esta otra importante obra fue inaugurada el 5 de junio del 2007, dentro del mismo programa que las otras dos. Fue inaugurada por el ejecutivo estatal, e instalada sobre el Paseo Espíritu Santo, en La Perlita, y representa una de las vocaciones más importantes que tenemos, que es la portuaria comercial.

La obra abarca en su representación a los marinos mercantes, de los que también hay muchos en nuestro puerto, los cuales se embarcan por los mares de México y el mundo, o hacen trabajos en el mar dentro de nuestras bahías, los cuales están llenos de peligros, experiencias y aventuras, que lo mismo conocen otros países, que llegan a hablar otras lenguas e incluso a hacer amistades con personas de otras naciones a bordo de barcos con banderas de otros países.

Igual manejan un motor, que hacen trabajos diversos sobre la cubierta, que conducen incluso un barco o un remolcador, y así van haciendo una carrera o trayectoria en la mar a lo largo de muchos años. Muchas veces se alejan por largas temporadas de su tierra y su familia, buscando hacer carrera y obtener mejores dividendos, para alcanzar una vida mejor.

Monumento al estibador.

EL MARINO

En esta obra se plasmó a un miembro de la Armada de México, los cuales son muy queridos en nuestro municipio, no solamente por su trabajo institucional en contra de la piratería, la pesca ilegal, el combate a la depredación de especies protegidas o la contaminación del medio ambiente marino, sino muy especialmente por el gran apoyo que siempre han brindado a la población en los momentos que más se les ha necesitado.

Es el caso de los infaustos momentos en que se han cernido sobre Manzanillo incendios, tormentas con grandes inundaciones y graves daños, ciclones tropicales y fuertes terremotos, atendiendo a los heridos, haciéndose cargo de albergues y dando incluso alimentación a los damnificados.

Muy en especial se recuerda que liberaron en 1928 al puerto, cuando fue tomado por los rebeldes cristeros, siendo combatidos por los valientes marinos desde a bordo del buque cañonero Progreso, destacándose su Comandante Eduardo Loiza Iturríos, quien rápidamente cortó las amarras de esta embarcación que lo unían al muelle, para así evitar fuera atacado por los insurrectos, y una vez llegando al punto adecuado en la bahía, comenzar a disparar sobre estos. Y muy en especial se destacó José Villalpando Rascón, un guardiamarina que se hizo cargo de la pieza de artillería desde la toldilla, causando grandes estragos a los atacantes, hasta que fue alcanzado por un proyectil que lo hirió de muerte, y aunque se intentó salvarle la vida con la intervención de un cirujano militar, esto ya no fue posible, por lo que al otro día fue llevado por toda la población hasta su sepultura en el panteón, que entonces se encontraba en el Sector 5, rindiéndole todos los honores como lo que fue un héroe de aquella jornada.

Escultura del Marino Mercante.

EL PESCADOR

Finalmente, este grupo de esculturas se completa con la del Pescador, una profesión que muchos porteños han seguido en algún momento de su vida, dándoles muchas emociones, aventuras, experiencias y sobre todo, el sustento para sus familias, incluyéndose dentro de ella a los buzos e incluso, a los pescadores deportivos, teniendo en cuenta que Manzanillo es reconocido como la Capital Mundial del Pez Vela. Esta obra se inauguró el 25 de febrero del 2007, hecha en bronce, y ubicada sobre el Paseo Espíritu Santo.

En tiempos de la Colonia, en el antiguo poblador de Salagua, ya se sabe que había pescadores de perlas, y también se practicaba la pesca en San Pedrito, donde se descubrió agua potable por primera vez, lo que posibilitó el que se pudiera habitar de manera permanente la primera de nuestras bahías.

Hasta la fecha, muchas personas en nuestro Manzanillo se dedican a la pesca comercial, enfrentándose a muchos riesgos y peligros para obtener su sustento, y también hay muchas cooperativas a lo largo de nuestro municipio. Son por ello un sector muy importante de la población desde tiempo antiguo.

EL ESCULTOR RUBÉN HERNÁNDEZ GUERRERO

El escultor Rubén Hernández Guerrero es tapatío, y entre las obras que ha legado a Manzanillo, aparte de las tres mencionadas líneas arriba, están también La Cazadora de Estrellas, en el morro frente a La Pilotía en La Perlita, y El Vigía, en el barrio del mismo nombre en el Sector 2, la cual fue lamentablemente vandalizada por vagos inconscientes.

Los pobladores de Manzanillo han recibido con mucho cariño y aprecio estas obras de Hernández Guerrero, a diferencia de otras esculturas también instaladas en nuestro suelo, que han resultado bastante polémicas, como son La Pescadora de Roger Van Gunten y El Pez Vela de Sebastián.

El Marino.