CVR: Periodistas colimenses se han consagrado a través de casi 2 siglos


La historia periodística y literaria de Colima surge con fuerza a principios del Siglo XIX, para ser precisos en 1830, con la primera publicación impresa llamada “El Observador de las Leyes”, a iniciativa de Ramón R. de la Vega. De esa fecha a nuestros días ha habido cuando menos 160 periódicos, cuyos editores, reporteros, columnistas y analistas se han consagrado a través de casi dos siglos.

A todos los ha impulsado el deseo de publicar sus propias ideas.

A principios del presente Siglo XXI, la organización más importante que existe en el ánimo del ambiente político local es el “Círculo de Analistas Políticos Colimenses”; en el Siglo XX tienen una página de honor los forjadores de la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores (Acpe), que aún está vigente a casi 70 años de existencia y que le dieron gloria, renombre y prestigio a las letras, porque hubo esa fusión de escritores y periodistas, a cuya organización, cuatro compañeros de este círculo, tenemos el honor de pertenecer.

En estos momentos, ocho de los 13 compañeros damos testimonio con un libro, producto de un proyecto de aspirantes a distintos cargos de elección popular, cuyo contenido de análisis lo captamos a través de desayunos de trabajo, como si se tratara de una pasarela, con protagonistas de las elecciones más competidas de la historia de Colima.

Somos una organización periodística generacional, con un reconocido acervo cultural y de intelectuales, constituido en su mayoría por maestros de distintos niveles educativos, que plasmamos libremente nuestras ideas en los medios impresos locales.

Por ningún motivo nos prestamos a conductas lesivas de mercaderes, condenamos la actitud de los “gatilleros de la pluma”, que sirven al mejor postor.

Coincidimos en el interés principal de que los políticos, tan desacreditados, cumplan con trabajo y honestidad sus promesas de campaña. Para eso están las hemerotecas, memoria fidedigna de la historia.

En esta nueva dinámica en que los empresarios exigen un gobierno transparente y de resultados, nosotros alzamos la voz, desde esta trinchera periodística, captando el sentir de la sociedad para que la clase política se decida a combatir, internamente, entre sus mismas entrañas, la corrupción, para que dignifiquen su oficio de servidores públicos.

Es oportuno reconocer que a iniciativa de Manuel Godina y Amador Contreras, coordinador y subcoordinador de este círculo, respectivamente, se hizo realidad su existencia unificando ideas, aunque con diferentes criterios, en una organización que bautizamos con el nombre de “Circulo de Analistas Políticos Colimenses”.

Un memorial que encierra mucha filosofía. ¿Por qué circulo? Porque la vida es como una rueda de la fortuna, no pocas veces estamos abajo, pero con esfuerzo vamos subiendo, para luego llegar a la cúspide y bajamos sin darnos cuenta, para sentir la emoción y valorar que estuvimos en la cima, para a los pocos minutos volver a subir al pináculo… ¿Por qué circulo? Porque el círculo es interminable, es la circunferencia que no tiene fin y es lo que deseo para esta agrupación, que como ustedes, protagonistas invitados a los desayunos, se dieron cuenta de que hablamos con libertad, con sinceridad y profesionalismo.

¿Que fueron cuestionados algunos? Sí, pero también se fueron muy agradecidos por las vivencias y aprendizajes de este selecto grupo de periodistas, que como decía líneas arriba, en su mayoría son maestros.

¿Por qué analistas? Sinónimo de cronistas, de investigadores, de gente congruente que es responsable de sus actos. ¿Por qué político? Porque es el derecho supremo de los ciudadanos para exigir buenos resultados a los políticos; simplemente porque para eso somos los periodistas, no para callarse la boca, no para que nos tiemble la mano con la pluma, sino que con decencia, altura y buen nivel, poder demostrar nuestras capacidades de consensar con la opinión pública y así, con la responsabilidad personal que tiene cada uno, resolver nuestra inquietud profesional del oficio de periodistas.

Este círculo lo integran directores de periódicos, columnistas y gente de mucho valor: Manuel Godina Velasco, su servidor Carlos Valdez Ramírez, Amador Contreras Torres, Abel González Sánchez, Mario Cárdenas Delgado, Adalberto Carbajal Berber, Carlos Maldonado Villaverde, René Montes de Oca Pérez, Mario Acevedo Manzano, Pedro Castillo Valdez, Arturo Figueroa Cárdenas, José Angel Brambila Leal y Jesús Zepeda Alvarez.

Sabemos que en la opinión unipersonal, que maneja un periodismo subjetivo, va implícito el ideal supremo que nos asiste. Tampoco debemos subestimar la actividad del reportero, que es el que generosamente lleva la información, pero que no tiene opinión propia. Muchas veces se confunde la actividad del reportero y se le da el mérito, aún cuando cumple con lo esencial de la materia prima, que es la información.

En cambio, el columnista está sujeto a su responsabilidad de lo que escribe y debe atenerse a sus propias consecuencias con lo que dice, eso hace que los periódicos tengan opiniones plurales, distintas, en la diversidad de ese mosaico multicolor que ahora impera con más fuerza en Colima.

Hay personajes que trascienden internacionalmente cuando conquistan con valor civil y dan un auténtico sentido a su oficio de periodista, tal es el caso de María del Carmen Aristegui Flores, que aparece en segundo lugar en la lista de las 50 mujeres más poderosas de México, figurando en el ranking de las 100 lideresas más influyentes del mundo, según la revista “Forbes”.

Comunicadora, con una gran aceptación y credibilidad social, Aristegui siempre se ha caracterizado por destapar las cloacas de la política y los grupos de poder. Su sello es la calidad periodística.

Aristegui dice: “El camino está lleno de claroscuros, desafíos, tropiezos y situaciones que uno va viviendo en la existencia periodística. Lo que hay es una situación a resolver. El desafío es defender lo que uno cree.”

Estimada y fina concurrencia quiero terminar este mensaje dando lectura a un prolegómeno de la autoría del maestro Victor Manuel Arceo, que incluye en su libro “Cartas del Apostata”, quien recientemente presentó su libro en la Acpe, donde demuestra una gran capacidad literaria y de hombre inspirado, que es una analogía de los ideales de nuestro “Circulo de Analistas Políticos”.

La pluma es mi espada

amellados a veces los filos

que busca la conciencia ciega

y tenaz persigue la verdad

ahora escribo, ahora sueño

que me rebelo a morir

lamiendo la baba del caracol

o comiendo el estercolero del gusano

en pie de guerra

lanzo mis palabras

en esta cárcel de renglones

sin máscara

porque prisionero soy de mis voces

pero nunca esclavo de nadie

quedo así atado al verbo sin claudicaciones

pisando tierra firme mis palabras del aire

bajo la mirada colérica de Zeus

que vigila no se arrastren como reptiles.

Muchas gracias.