De artesanos a la “albañilería”

Marco Antonio Billo, vendedor de artesanías, dijo que cuando las playas están vacías, se suman a trabajar en la obra como albañiles. | Foto: Especial

Las playas se encuentran solas entre semana, en donde cerca de 500 familias se sostenían de la venta de artesanías, pero al haber poca economía, desde el año pasado han tenido que incursionar en otros trabajos.

Así lo dijo Marco Antonio Billo, vendedor de artesanías en la playa, quien explicó que cuando las playas están vacías, se suman a trabajar en la obra como albañiles, buscando el sustento familiar, cargando botes de mezcla, pegando ladrillo y cimbrando, ya que peor es, no llevar dinero a casa.

Afirmó que en semáforo rojo casi nadie vendió en la playa, pero ahora que es naranja regresaron con el deseo de recuperarse un poco y se dan a la tarea de recorrer de lado a lado los balnearios principalmente de Las Brisas, La Boquita y Miramar, ya que un buen número de familias, entre padres, hijos y hermanos elaboran y venden artesanías mexicanas hechas a mano y pintadas por ellos mismos.