Del Mar al Volcán


Carlos Valdez Ramírez/J. Baldomero Díaz Gaytán.-

Prudencia: Son tiempos de alta tensión política. El candidato del PRI, José Ignacio Peralta Sánchez, anunció en rueda de prensa que ganó la elección por una diferencia de 544 votos; mientras, el abanderado del PAN, Jorge Luis Preciado Rodríguez, salió a los medios a declarar que tiene una ventaja de tres mil 200 votos.

Como ha sido nuestra línea editorial a lo largo de este proceso electoral, en EL NOTICIERO DE COLIMA les damos voz a todos los partidos políticos. Sin embargo, somos respetuosos de la ley y de las instituciones. Por lo tanto, esperemos que sea, a partir de hoy, el Instituto Electoral del Estado (IEE) el que informe de manera puntual los resultados de la contienda por la gubernatura.

Por lo pronto, hacemos un llamado a los panistas y priístas para que mantengan la calma y la prudencia como un signo de madurez política. Lo que menos queremos son enfrentamientos post electorales. El llamado es para respetar la ley y, sobre todo, reconocer el mandato popular. En la democracia, un voto puede significar la diferencia.

Linchamiento: En todos los municipios en donde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue barrido en las urnas el pasado domingo, ha iniciado el linchamiento político de todos aquéllos a quienes los perdedores les están poniendo la etiqueta de traidores. Empezó pues, la cacería de brujas.

Por ejemplo, en Manzanillo, los seguidores de Francisco Zepeda culpan a Fernando Morán y Armida Núñez de la derrota. En Tecomán, las huestes de Arturo García se quejan de Flavio Castillo y Julio Anguiano Urbina. En Colima dicen que “Toño” Orozco Sandoval le jugó en contra a Oscar Valdovinos. Total, en todos lados se están buscando justificaciones para la derrota.

La lógica, el sentido común, nos dice que en los lugares en donde el PRI perdió el pasado domingo, necesitan reconstruirse desde análisis más profundos. En el PRI deben entender que en los lugares en donde perdieron, simple y llanamente, la ciudadanía se cansó de los liderazgos tradicionales del partido. Esa es la explicación, no le busquen, no hay otra.

Jubilación: Por cierto, después de lo que pasó el domingo anterior en Manzanillo, el diputado federal Francisco Alberto Zepeda González anunció que ha tomado la decisión de aprender de los resultados de los votantes, “por ello estoy valorando muy seriamente la posibilidad de retirarme de la actividad política”.

“Pico” Zepeda, como lo conocen sus amigos, era, hasta hace unos días, el activo más valioso que tenía el PRI en el puerto y fue vapuleado en las urnas por la panista Gabriela Benavides. Hoy, como él mismo lo ha anunciado, analiza muy seriamente la posibilidad de jubilarse políticamente.

Pero no sólo Zepeda está valorando esa decisión en el puerto: Armida Núñez García, María del Rosario Yeme López y Sergio Sánchez Ochoa también deberían de tomar esa decisión. Y es que, hay que decirlo como es: Después de su debacle en Manzanillo, el tricolor necesita caras, sangre e ideas nuevas. Y entonces sí, lo dice el manual de política básica, podrían obtener resultados diferentes.

Congreso: Han iniciado las especulaciones en torno a cómo podría estar conformado el Poder Legislativo a partir del próximo primero de octubre. Por lo pronto, el Partido Acción Nacional tendrá mayoría simple, pues contará con 12 diputados de mayoría y dos más de representación proporcional, por lo que tendrá 14. Y lo repetimos, por primera vez en la historia política de Colima, el PAN tendrá la mayoría absoluta.

En lo que respecta a las 11 diputaciones restantes, ocho serán del Partido Revolucionario Institucional, cuatro de mayoría y cuatro de representación proporcional. Una más será del Partido Verde Ecologista de México, otra del Partido Nuevo Alianza y la restante del Partido del Trabajo.

Por lo tanto, hay que ir echándole un vistazo a las listas de candidatos a diputados plurinominales. Por el PRI hay dos-tres nombres seguros: Federico Rangel Lozano, Graciela Larios Rivas y Francisco Anzar Herrera. Por el Partido Verde el número uno en la lista es Nabor Ochoa López.

En fin, poco a poco se empieza a configurar la nueva Cámara, la Quincuagésima Octava Legislatura.

Derrotados: Los que perdieron en la elección del domingo anterior, poco a poco comienzan a reincorporarse a sus actividades. Por ejemplo, el día de ayer, tres diputados locales pidieron de manera humilde al Congreso “la reincorporación como legisladores propietarios”.

Por ejemplo, ayer regresaron a su curul legislativa la diputada Esperanza Alcaraz, quien perdió la elección por la presidencia municipal de Armería. También retornó Manuel Palacios, que sucumbió en la lucha por la alcaldía de Minatitlán. Marcos Barajas Yescas también se reincorpora después de haber participado como candidato a la alcaldía de Manzanillo.

Los tres legisladores se reincorporan por una razón sencilla: Primero, por salud, para no caer en ese síndrome que los expertos llaman depresión política y que se presenta cada que un personaje pierde una elección. Y segundo, por economía, porque no están dispuestos a dejar de percibir la dieta mensual de 150 mil pesos. En fin, que viva nuestra democracia.