Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Cuando uno ve la oferta de eventos culturales en otros lugares de nuestra región, se da cuenta de la pobreza en cuanto a realización de festivales, conciertos y exposiciones que tenemos, los cuales, si empezáramos a tenerlos, nos permitirían atraer a una gran cantidad de turistas nacionales y extranjeros, ya que, aunados a éstos, podemos añadir el plus de contar con hermosas playas.

Quizá no queramos creerlo, pero este tipo de eventos atraen a mucha gente, y sitios como Ciudad Guzmán o Comala, tiene una vida cultural mucho más activa que la de nosotros, y ya no digamos la ciudad de Colima y Guadalajara.

No salimos de eventos con bandas y gruperos en los palenques, los cuales desde luego tiene su público, generalmente local, y no estoy diciendo que esto se deje de hacer, sino que a ello habría que añadirle eventos que permitan que los hoteles de cuatro y cinco estrellas se llenen fuera de temporada alta, todo el año, para asistir a sucesos que a los extranjeros les atraigan por su glamour, sofisticación y calidad.

Los norteamericanos, canadienses y europeos no van a asistir a conciertos de artistas gruperos; ellos van a dejarse venir a otro tipo de espectáculos, y todos sabemos que la derrama económica que dejan, por ser en dólares, es muy importante, nada despreciable.

Podemos también traer gente de Colima, Villa de Alvarez, Ciudad Guzmán, Guadalajara y sus alrededores con eventos adecuados, por novedosos, ingeniosos y bien preparados; pero tampoco será con la traída de artistas gruperos, porque éstos también van y se presentan por aquellos lares, e incluso, con más frecuencia que por aquí.

Necesitamos eventos que incluso hagan voltear los ojos de los grandes medios masivos de comunicación, nacionales e internacionales, no importando la inversión que se haga, como sí se está haciendo en muchos lugares del país, y con mucho éxito. Esa inversión se recuperará fácilmente.

Por ejemplo, si tuviéramos alguna exposición pictórica de algún o algunos de los grandes maestros de actualidad en la plástica mundial o nacional, y se diera a conocer mediáticamente, lo que se tuviera que pagar a alguna galería por traer esta muestra bien valdría la pena, porque los hoteles locales se llenarían de turismo internacional.

Pero Manzanillo, hay que decirlo, no está en el mapa de los grandes eventos culturales en el mundo, como sí está, por ejemplo, Puerto Vallarta. Tal vez nos cueste creer que haya público para esta clase de sucesos, pero es un público de calidad, que está dispuesto a viajar a cualquier sitio con tal de asistir a estos acontecimientos. Público que va a consumir en buenos restaurantes, y que asistirá a bares, discos, casinos, centros comerciales y tiendas departamentales. Estamos hablando de personas desahogadas económicamente, que vendrían a gastar.

Por todo esto, creo que vale la pena empezar a organizar y promocionar eventos culturales importantes, similar a lo que está ocurriendo en otros destinos de playa, como el mencionado Puerto Vallarta, Acapulco, Cancún, Los Cabos, etc. No podemos quedarnos atrás.