Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Excelente visión la de impulsar al comercio más popular que tiene Manzanillo para el abastecimiento doméstico, como es el Mercado 5 de Mayo, expresó Gabriela Benavides Cobos en días pasados, cuando visitó este lugar emblemático de nuestra ciudad y puerto; aunque, hay que decirlo, cada vez menos visitado, debido a que muchas familias han preferido cambiar su sitio de compras por las nuevas grandes tiendas departamentales.

La diferencia entre estos lugares de abastecimiento de alimentos es que los almacenes por departamentos son inversiones foráneas e incluso extranjeras, mientras que los locatarios del mercado son comerciantes porteños, que tienen décadas trabajando ahí, e incluso algunos son descendientes de locatarios más antiguos ya fallecidos del mercado, siendo la segunda o tercera generación de los que empezaron esos puestos, cuando el mercado se llamaba Reforma, y se encontraba ubicado por la calle México, en lo que ahora es la manzana de lo que conocemos como el Centro Comercial.

Son personas que pasan muchas penurias para abastecerse de legumbres, frutas, granos y semillas, carne, lácteos, artesanías, huaraches, alimentos preparados, quienes muchas veces se endeudan, y que corren el riesgo de cerrar las cortinas de sus negocios por la baja en las ventas; mientras que las tiendas departamentales son nacionales o trasnacionales, que tienen una gran inversión como respaldo que les permiten soportar incluso algunos meses de bajas ventas sin quebrar.

Por años, los presidentes municipales han desviado la mirada de los locatarios del mercado, y en cambio han alentado la instalación de más y más tiendas que les hacen la competencia, todo esto desde la administración de Rogelio Rueda Sánchez, cuando se instaló la primera gran tienda departamental con que contó Manzanillo, allá por Plaza Manzanillo.

Erróneamente, muchos porteños piensan que comprar en esas firmas grandes les da caché y prestigio; mientras que comprar en el popular centro de abastos les rebaja. Por eso es alentador que la candidata del PAN, mostrando una gran visión para atender puntos tan importantes como el comercio local y la economía de las familias, ha expresado su propósito de apoyar a los comerciantes del mercado a levantarse de su mala racha, que dura ya un buen tiempo, y se puede lograr, desde luego, si se cuenta con el apoyo para ello desde el gobierno municipal, desarrollándose varias acciones pensadas en su beneficio.

Al final de cuentas, las ganancias que obtengan se quedan aquí y se reinvierten aquí mismo; mientras que las otras vuelan y no generan mayor riqueza y fuentes de empleo en nuestra localidad.

Hay que tomar en cuenta que cuando hablamos del mercado, no nada más hay que referirse a uno solo, pues hay otros, como el de Comidas (Los Agachados), el del Valle de las Garzas, el de Mariscos, el de Santiago, el de Artesanías, etc. No hay mejor lugar para comprar alimentos frescos, como productos del campo, carnes rojas y blancas, así como proveerse de artículos naturales de nuestra pródiga región, que el mercado.