Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Muy interesantes propuestas en materia turística son las que los candidatos han estado haciendo respecto a Manzanillo, pero hay un personaje que desde hace años está impulsando todos estos proyectos en cuanto espacio tiene, aún desde antes de que fuera funcionario o candidato, demostrando una gran visión en la materia; éste ha sido Sergio Sánchez Ochoa, hoy regidor y aspirante a la diputación local por el Distrito XIII.

El teleférico ha sido un servicio turístico que les ha presentado a los manzanillenses desde hace años, y no sólo como político o funcionario, sino también como empresario y activista social, además de ser originario del Centro Histórico de nuestra ciudad.

Originalmente se hablaba de un recorrido en funicular desde el jardín Alvaro Obregón hasta el mirador del Cerro del Vigía, paseo que podía enlazarse con la llegada hasta la cercana Playa de El Viejo, que ya está pavimentada.

Ahora se habla de que la cabina ascienda hasta el Cerro de la Cruz, elevación con una vista privilegiada de toda la ciudad, lo mismo hacia el mar que hacia la laguna. Creo yo que esto está muy bien, pero tampoco se debería desechar el recorrido hacia El Vigía o cima del Sector I, que es muy interesante de hacer, lo mismo para porteños que para visitantes nacionales e internacionales.

Otra propuesta que se complementa con ésta, es el retiro total de las instalaciones de Pemex, que se enviarían a la laguna de Cuyutlán, donde se encuentra en estado incipiente abriéndose el segundo puerto interior de Manzanillo. Esto mejoraría la vista desde la estación del teleférico, y permitiría el acceso al Paseo del Rompeolas, bien restaurado y embellecido, así como a su playa contigua.

Podríamos añadir que se puede conseguir incluso la reubicación de las instalaciones de la Armada de México, ubicadas junto a las de Pemex, lo que terminaría de completar el proyecto. Con el teleférico, el rompeolas y el retiro de las instalaciones de Pemex del Centro Histórico, el atractivo que Manzanillo estaría en condiciones de ofrecerle al visitante sería mucho mayor al que ahora puede darle.

Lo que sí se puede resaltar es lo visionario que se ha mostrado Sánchez Ochoa, tanto que ahora sus propuestas se están retomando de una manera destacada, porque se nota lo atractivo que resultan y lo efectivas que serían para reactivar la vocación turística de nuestro municipio.

En cuanto al teleférico, hay que decir que las cabinas y los cables ya se encuentran aquí, donadas por el propio Sánchez Ochoa hace tiempo, y el mismo alcalde con licencia, Virgilio Mendoza, en su momento reconoció la valía de este proyecto, y lo enarboló como suyo, aunque el tiempo no alcanzó para concretarlo, por el inicio de las campañas electorales en que nos encontramos inmersos.

No son propuestas nuevas, y cuando se habla de ellas, siempre se causa gran revuelo, pero esperemos que esta vez se pase del terreno de las palabras al de los hechos, y podamos ver cómo se llevan al plano de la realidad, para tener infraestructura que ofrecerle al visitante, más allá de arena, playa y sol, atractivos naturales muy hermosos, desde luego, pero que necesitan complementarse con los creados por las instancias turísticas de los gobiernos estatal y municipal.

Un reconocimiento a Sergio Sánchez Ochoa por su visión para reactivar al Centro Histórico de nuestra ciudad en materia turística.