Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Muy lamentable la información que oportunamente se dio a conocer en EL NOTICIERO DE MANZANILLO sobre la negativa de la Administración Portuaria Integral (API) de asignar recursos para tres obras compensatorias que serían vitales para reactivar el tan golpeado Centro Histórico de nuestra ciudad y puerto.

Estas tres acciones a las que se habían comprometido formalmente, y que hoy olímpicamente han ignorado, son: El iguanario, el aviario y el jardín botánico. Estas tres obras atraerían turistas de todo el estado, la región, el país y el extranjero.

Manzanillo carece de atractivos y esto es especialmente cierto en el centro, que por contraste se ve afectado desde hace mucho por las obras que el Gobierno Federal y la SCT hacen para beneficio de la API, y que van a continuar más allá del 2018, lo que alejan a todo mundo del primer cuadro de la ciudad, y una zona comercial tan característica se muere día a día sin remedio.

El iguanario actualmente en funciones en el predio y bajo la administración de un particular, con escasos apoyos por parte de la Secretaría de Turismo del gobierno estatal y algunas empresas particulares; sin embargo, se ha hecho famoso de boca en boca localmente y a través de las redes sociales de forma nacional e internacional, de manera que los visitantes ya lo buscan a pesar de no estar en las más óptimas condiciones, ya que está contiguo a un taller en funciones.

Se suponía que dentro de los recursos que asignaría la API a obras compensatorias ya aparecerían consignados los relativos a estas tres obras, y no hay un peso destinado a esto. Aparte del beneficio turístico y comercial ya mencionado, estas obras son valiosas también desde el punto ecológico, pues en el iguanario actual, pese a sus reducidas dimensiones, hay no solamente iguanas negras y verdes, sino también mapaches, tejones, tortugas y otros animales propios de la región, en jaulas no adecuadas, pero que es lo más que se puede hacer por el momento, ante la falta de instalaciones más acordes a su conservación y exhibición.

El parque o centro botánico, permitiría salvaguardar la flora característica y alguna incluso endémica de nuestra región, siendo un colchón natural a todas las áreas verdes que se han visto desaparecidas, dañadas y amenazadas por el crecimiento de la mancha industrial, que en nuestra demarcación se ha dado de una manera muy agresiva.

Lo mismo el aviario, pues aquellos años de nuestra niñez en que Manzanillo era un paraíso para la observación de aves de toda clase, desde las marinas hasta las canoras, e incluso algunas de rapiña, como las auras, aguilillas y zopilotes, ya se han ido, y los pocos ejemplares que quedan corren el riesgo de desparecer en un corto tiempo.

Muchas áreas arboladas, refugio de la flora y la fauna de nuestra región, han desaparecido por la actividad portuaria e industrial, al rellenarse lagunas, deforestarse manglares, al talarse palmeras y árboles maderables para hacer patios de contenedores, etc., y ahora es muy justo que retribuyan ese daño al municipio del que se sirven y donde tienen tanto éxito, mejorando el entorno ecológico y beneficiando a la población, que en su mayoría poco es lo que se beneficia de su actividad, ya que nadie ignora que gran parte de las ganancias millonarias que deja el puerto de Manzanillo, el primero del país y el tercero de Latinoamérica, nomás las vemos pasar para beneficiar a la federación, que las destina a donde se le antoja, y a Manzanillo sólo le quedan algunas migajas, y eso sí, muchas molestias y afectaciones.

También el turismo se ha ido retirando y el comercio quebrando negocio a negocio, calle tras calle, y qué luego la API no haga más por compensar sus daños es algo que no se vale.

La obra del Portal API avanza a paso de tortuga coja en lo que respecta a los puentes vehiculares que supuestamente van a pasar sobre el túnel ferroviario, pero éste, ni sus luces. ¿Para qué sirve que avancen los puentes, si no tiene para cuándo hacerse el túnel? Mientras no exista el túnel, por más que haya hermosos puentes elevados, el problema del paso del tren por el centro no se resolverá.

Se dice entre los trabajadores de la obra que el dichoso túnel no se va a concluir hasta el 2018, así es que mientras el comercio y el turismo en Manzanillo está frito.

Por tanto, es momento de exigir, aparte de que a esta obra se le dé la máxima agilización posible, que se cumpla la realización de todas las que se comprometieron para paliar un poco sus destrozos. También es necesario que se revise la asignación arbitraria de recursos que para hacer obra compensatoria señaló  la API, para que se incluyan estas tres importantes y se drague la laguna para evitar inundaciones, se replante más manglar para reponer el que ellos han derribado, todo lo cual posibilitaría avanzar en el proyecto del Parque Metropolitano de Manzanillo en la Laguna del Valle de las Garzas. Ya que no cumplieron los decretos que existían para que la salida al tren del centro se hiciera por La Flechita de Tapeixtles, donde pocas molestias habría habido a la ciudadanía, el turismo, el comercio y el entorno ecológico, e impusieron el paso ferroviario a una cuadrita de su ubicación actual (con lo que no lo sacarán del centro de ninguna manera), entonces que por lo menos agilicen su obra, y que cumplan su palabra empeñada al estipularse las obras compensatorias que harían en el municipio.