Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Los de mi generación y algunas anteriores a la mía, no pueden ignorar la figura de Jacobo Zabludovsky, y me parece injusto que ahora que ha fallecido el más connotado periodista mexicano de toda la segunda mitad del siglo pasado sea vilipendiado por algunos sectores, juzgando su trayectoria a la luz de las épocas actuales, muy diferentes a aquellas en que inició y desarrolló su carrera, lo cual se complementa con verdades a medias y mentiras sobre su persona y actuar.
Nadie, en su sano juicio, puede demeritar su gran labor, siendo el pionero del periodismo televisivo. Cuando el surgió, simplemente no existía esta vertiente de la actividad noticiosa, pues los noticieros que manejaba Telesistema Mexicano, empresa donde trabajaba, así como la incipiente Televicentro, XEW en televisión, utilizaban a locutores de muy buena dicción y potencia de voz, pero que no eran periodistas, y lo que hacían era leer los periódicos del día, por eso los títulos de sus programas: “Noticiero Novedades” o “Noticiero Excélsior”, por ejemplo, porque ese era el diario del que se leían las notas para los televidentes.
Televisa aún en pañales, al convertirse en la principal empresa de televisión en el país, le encomienda a Zabludovsky crear un noticiero con sentido periodístico. El contrata a un grupo de periodistas a los que da órdenes de trabajo diarias que éstos tienen que entregarle en sus oficinas en el canal, para que éste las revise, corrija y autorice o deseche, y luego, ya pulido todo el material, presentarlo en el programa noticioso de una manera impecable.
Ese es el formato que hasta la fecha se utiliza en los noticieros mexicanos y Latinoamérica. La principal crítica que ha recibido don Jacobo es ser oficialista y parcial, sin tomar en cuenta que aquella era una época muy diferente a la actual, pues era cuando el PRI era un partido casi único, porque la oposición no tenía fuerza ni presencia, y la empresa para la cual trabajaba el comunicador tenía una cabeza, Emilio Azcárraga, que se autonombraba soldado del PRI. En ese tiempo, ser oficialista era lo normal.
Se critica su actuar durante los acontecimientos represivos del gobierno contra los estudiantes en 1968, diciendo que en su programa ignoró esta situación, y que ese día empezó su noticiero “24 Horas” con la frase: “Hoy fue un día soleado”.
En primer lugar, en 1968 todavía no existía el programa “24 Horas”, que empezó en 1970, y Zabludovsky conducía el programa “Noticiero Matutino Nescafé”, y todos los días empezaba su emisión con una frase respecto al clima que había imperado durante la mañana al empezar el día, como un eslogan, como un: Buenos días; la marca, el sello de la casa.
Después, durante el programa del día posterior a los hechos, sí mencionó los acontecimientos de ese aciago dos de octubre, pero para esas horas y durante los primeros días, no se tenía la suficiente información confirmada sobre las dimensiones de lo ocurrido, aparte que nadie niega que todo lo que salía al aire en esos tiempos, tenía que pasar por el tamiz de la censura.
A partir del 2001, cuando termina “24 Horas”, Jacobo Zabludovsky pasa a conducir programas radiofónicos noticiosos, con un alto rating en el centro y varios estados del país hacia donde se retransmitía. Entonces, ya con una total libertad sobre los contenidos de su programa, se convirtió en un crítico del gobierno y el sistema político mexicano.
Quedan en el recuerdo de sus más de seis décadas como periodista televisivo sus grandes entrevistas con personajes como Fidel Castro, Muhammad Alí, Mario Moreno “Cantinflas”, Salvador Dalí, María Félix, Pablo Casals, Santo El Enmascarado de Plata (quien se quitó la máscara en su programa “Contrapunto”) y otros, así como su crónica de la llegada del hombre a la luna, del terremoto de 1985, el magnicidio de Colosio o el asesinato de “Paco” Stanley, y en sus últimos años, los Juegos Olímpicos de Londres 2013 y la Copa Confederaciones de Futbol Soccer 2013, ambas al lado de José Ramón Fernández, también otro histórico de la televisión mexicana, éste en el área de deportes.
Con relación a Manzanillo fue su cobertura de la tragedia en la costa colimense, Minatitlán y de la Costalegre de Jalisco, en 1959, acudiendo personalmente hasta nuestro puerto, donde estuvo a partir del día 28 transmitiendo en directo. Por todo lo anterior, creo que el Lic. Jacobo Zabludovsky fue el periodista más influyente del Siglo XX, sin lugar a dudas.