Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Mente sana en cuerpo sana, decían los antiguos, y los griegos lo llevaron a la práctica, impulsando mucho en su cultura el arte y el deporte, razón por lo que la historia los recuerda.

Rara vez algún gobierno decide darle prioridad en sus acciones a la cultura y el deporte, prefieren irse por lo fácil, que es las obras sociales y públicas, ya que ésas son las que les atraen votos con menor dificultad. Por eso da satisfacción escuchar de labios de la presidenta municipal electa de Manzanillo, la Lic. Gabriela Benavides Cobos, que, aunque desde luego seguirá trabajando en la obra social y hará mucha construcción y arreglo de vialidades y todo aquello que permita nuestro desarrollo urbano, empezará a darle prioridad a la cultura y el deporte, áreas donde se tiene un gran rezago, porque se han visto como dos cosas secundarias, y en parte es por la visión cortoplacista de los gobiernos municipales; pero en esta ocasión se dará seguimiento a lo que ya lleva encarrilado Virgilio Mendoza, y junto con darle seguimiento a sus acciones, se podrá empezar a atender la formación atlética e intelectual de nuestra población, sobre todo las nuevas generaciones.

Si hay una mente sana en un cuerpo sano, como decían los antiguos griegos, entonces la mejor manera de prevenir la delincuencia, las adicciones, la violencia, la deserción escolar, los embarazos prematuros, el acoso y muchos otros temas de seguridad que hoy nos preocupan, estriban en que haya opciones que enriquezcan la personalidad de los manzanillenses y los hagan mejores ciudadanos; y yo creo que es verdad la vieja sentencia helénica.

En cuanto al deporte, me gustaría decir que debe haber apoyo de talentos, tomando en cuenta las facultades de los niños, jóvenes y adolescentes que empiezan su formación atlética, que todos debieran tenerla; pues aunque no todos podemos llegar algún día a ser profesionales en una disciplina atlética, sí podemos disfrutar, repito, de la práctica de algún deporte.

El problema es que en Manzanillo, desde hace mucho tiempo, se ha canalizado toda la atención y respaldo al balompié. El futbol soccer recibe todo estímulo, y desde la primaria se intenta que todos los niños varones empiecen a jugarlo, y de unos años para acá, las niñas también.

Lo ideal es que se hicieran estudios antropométricos y pruebas para saber, de acuerdo a la complexión física y otros criterios valorados por expertos en medicina deportiva, cuál es el deporte ideal para que una persona practique, porque, si se pone a un adolescente desgarbado, de dos metros de altura, a intentar jugar al soccer, lo más seguro es que no podrá destacar, y se frustrará y desilusionará.

Debe haber más instalaciones y preparadores físicos o entrenadores para otros deportes. A pesar de todo el apoyo del gobierno y los medios hacia el futbol en nuestro municipio, estado y país por décadas y décadas, pocos son los logros que se han obtenido; mientras que en otros sí ha habido destaque, pero no se le ha dado el reconocimiento que sus practicantes merecen por sus campeonatos, trofeos o medallas conseguidos. Recuerdo que en mi niñez estábamos expuestos a un abanico más amplio de deportes, y conocíamos un poco más de ellos, y así se veía en la tele los principales torneos de tenis con Rafael Ramírez, McEnroe, Connors, Borg, Lendl, Evert Lloyd o Navratilova, veíamos el beisbol, en los tiempos de Valenzuela, el futbol americano, en la época de Montana y Jim Rice, de los Vaqueros de Dallas, los 49s de San Francisco y los Bengalíes de Cincinati, el ciclismo de Alcalá, el box con Chávez, Durán, Leonard, los clavados con Carlos Girón, Louganis, la caminata con Canto, y Raúl González, carreras de fondo con José Gómez y Barrios, basquetbol con Magic, Kareem, Bird y Jordan, etc.

En Manzanillo hubo algún tiempo mucha afición al beisbol y hay registro que alguna época incluso superó al balompié y en otras lo igualó, pero siempre ha perdurado el gusto en los equipos de la Crom y se evidenció cuando tuvimos un equipo profesional en los Atuneros; hemos tenido grandes nadadores como los Maraveles, y muchos corredores como Vidal, públicos multitudinarios a las ligas de basquetbol, gran afición al tenis y el frontenis, el voleibol, etc.

Se deben ampliar las miras para detonar otras actividades o disciplinas fuera del soccer. Ahora contamos, gracias al esfuerzo emprendido para este fin durante el trienio de Virgilio Mendoza, con más y mejores unidades deportivas en las colonias de la ciudad, aunque algunas ya ocupan ser reparadas y, sobre todo, tener una mayor vigilancia. También hay que apoyar al deporte ciencia, el ajedrez, que es más intelectual, y los juegos tradicionales y populares, continuando con los concursos que en años pasados se celebraron, estando entre ellos el charangais, que es típico y original de Manzanillo.

Qué bueno sería que en los próximos años viéramos a más chicos de la nueva generación con sus uniformes de pantalón corto, alegres, llenando las unidades deportivas, y menos chamaquitos viciosos, menores embarazadas y jóvenes acosadores.

Yo creo que Benavides Cobos tiene toda la capacidad necesaria para llevar a buen puerto este propósito. Esperemos que así sea.