Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Entre las obras compensatorias que se realizan, se está ensanchando el Paseo Espíritu Santo, y se supone que toda esa área peatonal se va a embellecer y se agregarán zonas arboladas; sin embargo, desde hace décadas continúa una mole de escombros al lado del Club de Pesca de Manzanillo, y no se ha removido un gramo, que sería por lo primero que deberían empezar, ya que ese cerro de escombro afea la imagen del lugar, y además se ha convertido en un refugio para malvivientes, de manera que, en cuanto oscurece, el lugar se vuelve prácticamente intransitable a pie.

De por sí, actualmente la entrada a la playa de San Pedrito está muy obstaculizada con todos los trabajos relativos al distribuidor vial de San Pedrito, pomposamente también llamado Portal API, y a muy pocos se les antoja andar yendo a bañarse o a comer en las terrazas del balneario, pues hasta el estacionamiento de la playa se ha visto afectado.

La mole de viejos escombros se encuentra ubicada a un lado del paseo peatonal, y entre sus huecos y recovecos viven muchos indigentes, drogadictos y malvivientes, quienes ahí se drogan, beben, defecan al aire libre y a veces han llegado a asaltar o agredir a los caminantes.

A esto se aúne el hecho de que la luz pública en esta parte no siempre funciona de la mejor manera, y este rincón se convierte en toda una cueva de lobo. El tiempo pasa y parece que esta basura llegó para quedarse, y nos hemos acostumbrado a ella, y parece que ya no la vemos, mas no así los turistas, quienes la miran con desagrado, y más cuando ven quienes se ocultan ahí, y perciben los malos olores que el lugar emana.

El espectáculo llega al punto de que a veces los indigentes se cambian sus ropas a la vista de los transeúntes, muy quitados de la pena. Creo que entre los trabajos que se harán para embellecer y ensanchar este paseo, que tiene unas vistas marinas muy bonitas, son muy pertinentes, y ya se imagina uno las caminatas tan placenteras que propios y extraños por ahí podrán dar; pero entre todo ese aplicar de recursos, se debe dejar espacio para remover este desperdicio.

Es material muy pesado, por lo que se ocupa de maquinaria y equipo especializado para llevárselo, y es la oportunidad que se presenta, pues la constructora que hace la obra tiene estos implementos necesarios para quitarlo.

Actualmente ya se están haciendo rellenos a un costado del Mercado de Pescadores, y ya incluso algunas camionetas de la constructora pueden bajar y meterse al espacio rellenado con seguridad.

Esperemos que por lo menos en algo se compense con estas obras, todas las molestias que este emprendimiento de la SCT ha dejado en Manzanillo.