Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

El caos vehicular ha aumentado en el tramo que va de la J. Jesús Alcaraz (El Tajo) hasta más allá de San Pedrito, con la desaparición de la glorieta que lleva este mismo nombre.
Cualquier vehículo que se desplaza por la Avenida Niños Héroes, y quiere retornar hacia el centro, tiene que desplazarse hasta más allá de la Escuela Primaria Cristóbal Colón, y es muy difícil incorporarse al flujo vehicular que va hacia el centro, que va muy cargado y a vuelta de rueda, debido a los trabajos de la obra del distribuidor vial que afectan a toda la avenida en sus dos sentidos.
Además, el circuito interno que sirve a San Pedrito, Sector 7, La Parota, que lo forman las calles Hospital Civil y José Sarabia, que antes era muy útil al ser de dos sentidos, ahora sólo puede ser utilizado en uno, ya que Tránsito Municipal decidió mandar por esta vía a todos los autobuses del transporte público urbano de pasajeros.
Ahora, si una persona que vive por un costado del Hospital Civil antiguo o La Parota quiere ir en su automóvil a la calle que va por atrás del Banjército, por poner un ejemplo, mientras que antes sólo se desplazaba de forma directa por la ese circuito interno, sin salir para nada a la Avenida Niños Héroes, llegando cuando mucho tiempo en un minuto, hoy tiene que salir hasta la avenida a la altura de la Escuela Primaria Cristóbal Colón, dar vuelta en el retorno que está enfrente del templo de los Testigos de Jehová, y luego ir hasta el retorno que está enfrente de la entrada a la colonia Burócrata, y, esperando que no esté pasando el tren, ni haya mucho tráfico entrando hacia Manzanillo, puede tardar hasta más de 10 minutos.
En cuanto al sitio de taxis San Pedrito, éstos ahora se ven obstaculizados por la entrada constante de autobuses de transporte urbano, que les pasan rozando, y evitan que puedan enfilarse con facilidad hacia la avenida.
Por todo lo anterior, circular en estos momentos por los alrededores del distribuidor vial en construcción, que no tiene para cuando acabar, es toda una aventura molesta y complicada. Tanto así, que los carros de alquiler casi no quieren ir para esa zona, y mejor se van a ruletear hacia el boulevard, Santiago, Salagua, Las Brisas o el Valle de las Garzas, resultando todo un problema para las personas que viven o andan por el Centro Histórico hallar un carro de sitio.
Esperemos que se avance a mayor velocidad en todos esos trabajos de construcción, para que todo se normalice, porque si no, nadie va a querer entrar al centro en su sano juicio en carro particular o en taxi, y los camiones de transporte urbanos solo lo van a hacer por obligación, y con muchos problemas, debido al tráfico vehicular, cada vez más congestionado.