Desde el Malecón  


2323Víctor Manuel Martínez

 

Los tiempos en que en nuestro país, y sobre todo en Colima, teníamos un sistema político basado en un solo partido con posibilidades de gobernar y satélites sin posibilidades, que tan solo figuraban en la papeleta electoral, ya han pasado; y se ha dado la alternancia, siendo la prueba irrefutable de ello que los municipios de la entidad tienen gobiernos emanados de distintos institutos políticos.

Sin embargo, aún prevalecen herencias de aquellos tiempos en que no había una real competencia electoral, y todos se tenían que cuadrar ante El Partido, siendo el caso de los sindicatos, que conseguían logros, avances, conquistas, a cambio de ser clientes rehenes de esa maquinaria política, lo que se conoce como clientelismo o corporativismo sindical.

Merced a aquella realidad, muchos gremios laborales consiguieron conquistas exageradas, abusivas, que van más allá de lo justo, que ahora, al crecer la población y los afiliados a estos movimientos obreros, se exigen como derechos, y al esforzarse los gobiernos actuales a cubrir esas herencias de aquel pasado, quiebran las finanzas y paralizan las acciones que podrían destinarse a fines de beneficio más generalizado.

Sabemos de las cuantiosas pensiones propias de países de primer mundo que reciben los empleados de la CFE, que además se atienden en el Imss a pesar de que deberían hacerlo en el Issste, y esta situación está llevando al colapso del Seguro Social, por poner un ejemplo.

En el caso del magisterio, se pelean conquistas laborales como si fueran derechos; pero hay algunos que van más allá y se podrían considerar logros exagerados, por no decir abusivos, que sin ser un derecho se les ha convertido en una exigencia, y no están dispuestos a ceder.

Hay cosas que se deben revisar y retirarse beneficios que favorecen a unos cuantos, y repercuten negativamente en el resto de la población. Como dije en un principio, esos gremios hicieron esas conquistas en base a un sistema que los quería tener en la bolsa, para que no hubiera protestas en contra de actos de corrupción en el gobierno y para tener seguros los votos de esos obreros y sus familias.

Hoy ya no podemos hablar de El Partido (aunque muchas personas siguen hablando así), sino de Los Partidos o Mi Partido. Hoy las finanzas no pueden seguirse viendo afectadas en cumplir los caprichos que muchos gremios laborales consiguieron hace 40 ó 60 años, en otro sistema político, en otra realidad. Eso paraliza a los gobiernos y a la sociedad, pues vamos rehenes de las conquistas abusivas del pasado de algunos gremios y sindicatos.

Si hay algo que va más allá de un justo derecho, no tenemos por qué continuar solapándolo y manteniéndolo; es algo que se tiene que revisar y reformar; y eso en cuanto a las prestaciones que se les dan a muchos sindicatos y centrales obreras. En lo que sea un derecho justo y necesario, se les tiene que respaldar y apoyar, porque son obreros que con su trabajo hacen más grande y desarrollado nuestro municipio, nuestro estado y nuestro país.

Pero hay que diferenciar entre las conquistas justas y las abusivas; sólo en el primer caso se puede hablar de derechos.