Desde el malecón

Víctor Manuel Martínez

Me llamaron mucho la atención las palabras elogiosas que dijo Ignacio Peralta Sánchez sobre la Agrupación Ciudadana Manzanillense (Aciman), esto tras convertirse en socio honorario de la conocida agrupación, porque coincido totalmente con ellas.

Pienso que la consolidación de la Aciman en nuestro municipio es todo un logro, pues considero que no hay otra igual en todo el estado y gran parte del país. ¿Por qué digo esto?, porque han sabido escapar de las tentaciones de convertirse en un grupo político. Dese luego que muchos de sus miembros participan en política y algunos hasta tienen algún cargo en la función pública, además de que hay militancias partidistas, pero han sabido alejarse del control del grupo por corrientes y partidos políticos a lo largo de sus décadas de existencia.

Claro que no son el único grupo que ha surgido en ese mismo tiempo con las supuestas mismas aspiraciones, pero tarde que temprano se ha demostrado que están al servicio de algún personaje, de alguna corriente o de un partido, con el que se pierde mucho o todo su valor, y la gente les retira su confianza. Es muy difícil que sobreviva un grupo como Aciman sin contaminarse, sin venderse, sin adulterar su visión original.

Por supuesto que han tenido errores, porque está conformado por seres humanos, y todos somos falibles, pero también perfectibles, pero la balanza se inclina muchísimo más en el caso que refiero hacia el lado positivo. Largo sería enumerar todas las causas que han apoyado que llegaron a buen puerto, así como las ideas y proyectos que de ahí han surgido, y que hoy son una realidad palpable en obras, monumentos y acciones en beneficio de la ciudad y sus habitantes.

Hace algunos años, más de una década, se intentó reproducir el modelo de Aciman en la capital del estado, teniéndose incluso el apoyo de la organización porteña, quienes acudieron a las primeros reuniones; sin embargo, al poco tiempo la organización se pervirtió al buscar perseguir fines distintos, y al poco tiempo, totalmente desprestigiada, desapareció. Igual sucedió en Cihuatlán.

Aquí mismo, en Manzanillo, se han formado organizaciones similares en sus propósitos iniciales, las cuales se han convertido con el tiempo en algo muy diferente, y por lo tanto, no pueden representar los intereses de la sociedad, pues responden a ambiciones personales y de grupo. La mayoría ya no existen.

Esperemos que Aciman siga igual que como hasta ahora, pues es un foro donde hay ideas, discusión, propuestas, discusión, polémica y pluralidad, y eso no es fácil hallarlo en una agrupación.

En muchas ocasiones, pero muchas en verdad, la sociedad se ha sentido representada por Aciman en algún problema o cuestión, pues han sido un gran interlocutor ante el gobierno, y su actuación ha ido alejando el autoritario y unilateralismo que anteriormente era la norma.