Difícil actuar con la verdad


Antonio Flores Galicia.-

Qué difícil es actuar con la verdad. ¿Y qué es la verdad? Es la coincidencia de algo con la idea que de ella hay en la mente. Se dice una cosa pero se siente muy diferente. Impresiona la pregunta de Moisés y su respuesta: “Y tú, ¿quién eres?”. La respuesta salió del fuego: “El que es, está hablando contigo”. Esa es la verdad, lo que es. Pero rápidamente se presentan ante nosotros la verdad y la mentira, lo que conviene o es rechazable, la sabiduría y la ignorancia. Viene gran un desequilibrio. Por eso urge buscar el qué y el para qué, el cómo y el por qué.

Qué difícil es obtener la cualidad de “veraz” para estar con lo claro y perfecto. Esto se descuida grandemente. Aparecen después gustos y conveniencias, caprichos y tonteras, ambiciones y rechazos que obstaculizan encontrar la verdad. También hay expresiones raras: Yo mando, no me gusta, no conviene, no quiero, eso dices tú.

Cuando los amantes de la verdad leen, muchas veces ignoran o descuidan lo que han encontrado. Por eso es grande el número de lectores que no tienen en cuenta las últimas reglas que brindan la semiótica y el estructuralismo. Cuánto me divierto leyendo escritos de ególatras que se creen grandes y ni su nombre escriben bien. Cuántas mentiras dicen y cuidado con decirles sus errores. Lo malo es que ha crecido esta maldad.

Cómo no son captadas conveniencias después de leer la Biblia y lo peor, no son aceptadas. Solamente intento explicar la necesidad de corregir errores, sobre todo actualmente, cuando ha avanzado la tecnología en el campo de la comunicación.

Inicié la lectura de un libro y al hojearlo descubrí que en vez de leerlo me podría divertir criticando la redacción. Tenía faltas en cada página, a nivel del mensaje y en cada reglón. Así estamos. Creo que urge, sobre todo, tener en cuenta que hay escritos importantes, que se deben entregar o recibir con más cuidado. Por lo menos tengamos en cuenta las propias debilidades y vayamos con quien más sabe.

Como ejemplo veamos algo del origen del hombre según la Biblia. En los capítulos 1 y 2 del Génesis tenemos dos entregas, una aparece como primera y la que sigue es posterior casi por tres mil años. Aparece únicamente como complementación, siendo que fue lo primero científicamente. Lo cual indica no mentiras, sino entrega de verdades vividas durante los primeros milenios de la región de Mesopotamia.

Muchas verdades se entregan como únicas, pero urge ver cómo se fueron generando y tener cuidado de contradicciones, porque deshacen la verdad que se está dando.

El escritor sólo pretende entregarnos la verdad y el lector debe buscarla, para aceptarla o rechazarla. En todo escrito hay verdades y mentiras, conveniencias, caprichos, ambiciones, hasta investigaciones del escritor. Es tarea del lector actuar.

Al leer “El Quijote” de Cervantes o algunos cuentos de Juan Rulfo, por dar algún ejemplo, nos damos cuenta de cuánto se están defendiendo los escritores. Y decimos: “Era un loco, era un tonto, a todos nos pasa eso”. El escritor está publicando verdades, pero quedan como inventos del lector. Se debe buscar la manera de entregar la verdad.

Ante un escrito urge tener en cuenta qué se dice, quién lo dice, por qué, cuándo y cómo; cómo se expresaba en el tiempo que sucedió, qué entendían, por qué lo decían, etc.

Imaginemos solamente que el Papa actual preguntara en una reunión internacional al presidente de Estado Unidos lo que Cristo le preguntó a Pedro: “¿Me amas?”. ¡Lo que vendría por esa pregunta! Porque ahora esta pregunta significa diferentes cosas.

Debemos tener cuidado cuando leemos y escribimos. Por eso surgen tantas sectas y grupos religiosos, por no tenerse en cuenta la verdad. Oigo, leo y veo acciones que no son las de Cristo y muchas hasta las llegaría a rechazar. Cuando predicaba, Cristo no decía a las gentes que le entregaran cinco denarios cada uno. Si curaba un enfermo no le decía que le dejara sus pertenencias. “Toma tu bastón y vete a tu casa”, es lo que diría.

Cuántas cosas, hasta risa provocan. Cuánto error tenemos en el actuar de los católicos hoy en día. Y decimos que somos los perfectos, qué diríamos de muchas sectas.

Tenemos ante nosotros la verdad y el uso de ella. Somos yo y el otro, la persona hace y domina a la sociedad. La verdad supera al tiempo: Es. La persona debe dominarse y dominar. Cuánto se necesita actualmente la verdad. El problema mayor es la aceptación. Existen muchos investigadores pero muchos descuidan la verdad.

Se acomoda a lo que se quiere decir dos entregas diferentes en La Biblia: La primera, de Génesis 2,7 y la segunda en el tiempo, en Génesis 1,1. No niego la verdad, invito a saberla encontrar. Es algo urgente.

Como esto no es un libro de texto, ni tesis, ni documento especial, no daré pruebas de errores. Solamente es una invitación a la búsqueda y empleo de la verdad. Nos podemos quedar, como en la Biblia, con una entrega machista primero.

Urge investigar la verdad, enseñar a encontrarla y actuar conforme a ella. Nos encanta culpar a la Iglesia o al Estado, cuando todos lo hacemos. Ya no perdamos el tiempo buscando maldades de los otros, cada uno acepte sus maldades y entregue las bondades que más le sean posibles.