Echele ojo


Líderes políticos

 

Andrés Méndez Isordia.-

 

Cuando joven (uuuuh) y siendo estudiante de secundaria, nos invitaron a un congreso regional en Tepic, Nayarit, ahí nos reunimos los presidentes de planteles educativos. En ese evento se tocaron temas, obviamente, relacionados sobre el estudiantado y sus problemas.

En lo personal, fui muy tímido para hablar, pero a un lado mío se encontraba un joven que continuamente se paraba para dar sus puntos de vista y se le escuchaba buen verbo. Así lo hizo varias veces en el tiempo que duró el debate.

Pensé que ese muchacho pintaba para ser un líder político, porque ese era el fin del congreso, darle oportunidad a jóvenes para expresar lo que llevaban como propuestas.

Años después me trasladé al Distrito Federal para estudiar publicidad –algo que no desarrollé del todo- y encontrándome en esa gran urbe y por la prensa me entero que se joven que me topé en Nayarit se desempeñaba como líder a nivel nacional de jóvenes estudiantes o de la juventud, entonces decidí buscarlo en dos ocasiones y no pude localizarlo, porque ya se movía en las ligas nacionales de la política.

Con los años y por la misma prensa, me entero que aquel joven líder ya era senador por su estado, para después llegar a gobernador. Lo sabía, no me equivoqué cuando predije que llegaría a ser algo en la política. Ese joven se llama Celso Delgado.

Hace menos de un año pregunté a un ciudadano paisano suyo sobre Celso Delgado, me dijo que ha ocupado algunos puestos en administraciones, pero que fue un buen gobernador. Cuando escuchaba de la trayectoria del economista Ignacio Peralta, le vi como un buen prospecto que llegaría muy alto. Si bien tuvo un traspié y prácticamente lo marginaron para una senaduría, el buen “Nacho” no se amilanó y ya ven cómo con sus relaciones con las altas esferas de la política llegó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). Otra vez me dije para mí, muy bien por Ignacio, joven dinámico y talentoso, centrado en su discurso y con altas posibilidades de llegar a la gubernatura.

De Jorge Luis Preciado se ha dado a conocer más de sus tertulias, confrontaciones y otras cosas, que por su trabajo meramente legislativo, sin dejar de reconocer su gran capacidad de convocatoria por ese verbo entremezclado con líder fundamentalista: Mucha labia, manos al aire, gritar y casi hacer que las masas derramen lágrimas. Bueno, cada quien se apoya en sus conocimientos didácticos y científicos.

Pero, ¡aguas en sus propuestas!, donde deben ser muy congruentes, ecuánimes y sin llegar a los extremos. Como el slogan de “Nacho” Peralta de “Vas a vivir feliz”. Mire, don Ignacio, para poder vivir feliz y sin broncas en nuestro estado, se necesitaría que ya no se otorgaran más permisos para cantinas, puntos de venta de alcohol, centros nocturnos; donde tendrían que desaparecer los puntos de venta de estupefacientes y desarmar a cualquier ciudadano. Esto con el fin de evitar la violencia, asaltos y todo lo que ello conlleva.

Jorge Luis Preciado ofrece a los ciudadanos colimenses “Alégrate que ya se van”. Se va, ¿quién? Se logró la alternancia con Fox y Calderón, dejando ambos una nación saqueada y con una inseguridad espantosa, ¿eso es lo que quiere Preciado?

¡Aguas, candidatos!, deben seleccionar muy bien a sus asesores para que eviten cometer errores e indiscreciones. No soy priísta ni panista, sino todo lo contrario, pero de entre las mencionadas líneas arriba, “Nacho” me parece el más centrado.