*Sacó del atraso a un poblado costero, para convertirnos en un gran puerto
*Hizo también el puerto de Galveston, Texas, de los más modernos de su tiempo
*Su hermano Otis trabajó en el relleno y nivelación de las calles de la ciudad
Segunda y última parte
UN SEGUNDO CONTRATO PARA OBRAS EN EL PUERTO DE MANZANILLO
Conforme la obra del puerto avanzaba y se acercaba a su final, El Coronel iba cobrando fama, por lo que era consultado y tomado en cuenta en muchas obras que se hacían en México constantemente. Por aquellos años incluso fue considerado para participar como ingeniero en el proyecto para hacer un canal interoceánico en el Istmo de Tehuantepec.
Al tener tanto trabajo, nombró a su hermano Otis S. Smoot como su representante legal, para que atendiera los trabajos en Manzanillo. Desde entonces y para atender sus asuntos, tuvo dos domicilios, uno en el Puerto de Manzanillo en la Colonia Americana, y otro en la Ciudad de México. Las obras primarias del Puerto fueron inauguradas oficialmente el 12 de diciembre de 1908 por el Gral. Porfirio Díaz, aunque continuaron algunos trabajos por un tiempo más. Al momento de la inauguración de las obras, había 12 millones de pesos.
En 1920 Edgar K. Smoot firmó un segundo contrato, ahora para continuar las obras portuarias, consistente en los siguiente: Agregar al rompeolas 657 pies a los 1446 que ya tenía; edificar un embarcadero en el malecón frente al puerto; extender el malecón hacia el este, desde el ferrocarril hasta la Punta de San Pedrito; dragar el fondo de la bahía a un mínimo de 30 pies de profundidad, y remover un pequeño cerro en el extremo oriente de la ciudad, para ampliar el paso hacia la hacienda de Santiago.
También había planes en cuanto al sistema de agua potable, y consistían en construir una estación de bombeo en El Colomo, a nueve kilómetros de Manzanillo y una presa con una elevación de 85 pies, que permitiera tener un sistema de distribución de agua en todas las calles y en el muelle, con bocas contra incendios en las vías públicas. Asimismo, se planeaba abrir un sistema de drenaje y pavimentar con asfalto las calles para mejorarlas. Además, se pretendía utilizar el material de desecho generado al quitar el cerrito, para llenar la laguna al sur de la población, y rehabilitar cuanta tierra fuera posible para sitios de construcción.
El contrato se firmó el viernes 10 de diciembre de 1920 a las 10 p.m. El 16 de junio de 1921, el nuevo vicecónsul estadounidense en Manzanillo, Stephen E. Aguirre, reportó que la prensa de la ciudad de México había informado de los planes del gobierno mexicano para las mejoras del puerto de Manzanillo, en las cuales se gastarían alrededor de treinta y dos millones de pesos, y se incluía el suministro de agua para la población, que era bastante cara y resultaba una demanda impostergable. Las actividades comenzaron con una fuerza de alrededor de veinte hombres, con salarios de dos pesos al día en moneda mexicana, y los trabajadores se dedicaban a remover un cerro que sobresalía hasta la orilla del agua y obstruía la continuación del puerto, según lo propuesto.

Locomotora Esmeralda o la Catorce que participó en la construcción del rompeolas de Manzanillo. Foto: Especial
OTIS S. SMOOT, HERMANO DESTACADO, NIVELADOR DE NUESTRAS CALLES
Es momento, pues de decir también algo acerca de Otis, quien también participó en el desarrollo primaria de Manzanillo. Hay que decir que la “S” de su segundo nombre, corresponde a Sutphin. Éste nació el 5 de noviembre de 1867, en Big Island, Condado de Bedford, Virginia, al igual que se hermano. Otis vivía en el número 8 de la Calle Morelos de Manzanillo. Estaba casado con Ethel Roberts, y su hijo se llamaba Jess Covington, el cual le nació en 1904.
Una vez terminados los trabajos primeros por los que su hermano había sido contratado, Otis participó en las obras de relleno, elevación, terraplenado y nivelación de calles del puerto, pues hay que recordar que estas eran muy bajas, tanto que se dice que en el Siglo XIX las aguas del mar se llegaban a juntar con las de la laguna a través de la Calle Principal, por entonces muy corta, cuatro cuadras, y se cuenta una historia legendaria que asegura que en una ocasión los caimanes de la laguna se pasaron a la bahía y se dio un enfrentamiento con tiburones en la bahía.
Lo que sí es verdad es que las calles eran de tierra e irregulares, generalmente sin banquetas, muy bajas e inapropiado ya no digamos para algunos de los primeros automóviles que se vieron circular por Manzanillo, sino hasta para las carretas que transportaban diversas cargas por ellas. En varias partes se le tuvo que ganar terreno a la laguna. En estos trabajos participó con contratista Otis por un buen tiempo, elevando las vialidades metro y medio sobre el nivel del mar.
Al triunfo de la Revolución Mexicana, se le reclamaron al Coronel Smoot sus terrenos en el Sector 1, en la Colonia Americana, quien recurrió a un juicio de amparo el cual fue muy largo y es muy famoso, por lo que ha sido objeto de tesis y estudios de Derecho comparado e Historia del Derecho a nivel nacional. El litigió llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, hasta que finalmente, en 1932, la Colonia Americana en el Cerro de El Vigía o Sector 1 fue expropiada.
En el caso de Otis he de decir que tengo su acta de defunción, donde se registra que falleció el primero de julio de 1944 a la 77 años de edad en el Puerto de Manzanillo, Colima. En esta se marca que vivía solo en su domicilio en la calle Morelos, y que enfermó de disentería, al parecer afectado por las miasmas de las aguas pestilentes e insalubres de la laguna de Cuyutlán donde muchas veces practicó rellenos. Fue atendido en su enfermedad por los doctores Carlos Bazavilvazo y Luis Bayardo. Ahí se menciona que se avisó a su familia y que uno de sus nietos vendría a reconocer el cadáver. Según recordaba Don Alfredo Cruz Torres, gran amigo y compañero de mi mamá (Celia Cisneros) en el Seguro Social, Otis S. Smoot fue enterrado en el antiguo Panteón Santa Rosa en el Barrio de El Crucero, en la ladera del Sector 5, hoy barrio de El Túnel.

Obras Smoot 2. Foto: Especial
DESCENDIENTES MEXICANOS
Algo interesante de resaltar es que el primer hijo de Edgar, Harold Kenneth, tuvo cuatro matrimonios, de lo que hay que resaltar que su tercer matrimonio fue con la mexicana María de la Luz García Rojas, con quien se enlazó en 1936 en la Ciudad de México, y tuvo tres hijos: Edgar Frederick, Kenneth y Patricia, con quienes vivieron en San Luis Potosí. Esta rama de la familia se quedó a vivir en México, al igual que el mencionado hijo fuera del matrimonio de Edgar, llamado Sebastián, también en SLP.
Por su parte, otro nieto de Edgar K. Smoot, Edgar Frederick, se casó con la mexicana Magdalena Carrasco Díaz de León, con quien vivió un tiempo en México y posteriormente se mudaron a Washington, D.C.
Como se ve en todos los documentos de los Smoot, así como en que una rama de la familia hasta la fecha continúa viviendo en el país en San Luis Potosí y ciudades del norte del país, contrario a lo que podría pensarse por los problemas con la posesión de terrenos en el Sector 1 de Manzanillo, los Smoot, Edgar y Otis, amaron mucho a Manzanillo y a México, y permanecieron aquí por muchos años después que terminó el gobierno de Porfirio Díaz; y no solo eso, sino que ambos murieron aquí, en México.
Tampoco se puede ocultar que hubo algunas quejas por parte de los trabajadores que participaron en las obras portuarias por diversos motivos, lo que llevó a que en varias ocasiones se hicieran huelgas que detuvieron el avance de los trabajos; pero en términos generales se tiene que mencionar que la obra que los hermanos Smoot hicieron en Manzanillo fue muy importante para su posterior desarrollo, hasta el día de hoy.
Sacaron a un poblado de la costa olvidada de Colima del anonimato, para hacerlo uno de los puertos más bellos e importantes de América y del mundo.