Editorial: Un nuevo rumbo

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Los colimenses decidieron en las urnas que quieren un nuevo sistema político e ideológico distinto al que permaneció durante 90 años en el poder. Podemos inferir que, en gran medida, los colimenses están convencidos de la necesidad de que haya un presupuesto estatal con otra distribución a efecto de que tenga mayor rendimiento que haga sinergia con las directrices del presidente de la República.

Sin embargo, no podríamos decir que solo fueron esos motivos los que llevaron a Indira a ganar la elección. Aunque también influyó que López Obrador posee todavía, a tres años de su sexenio, una alta calificación, por arriba del 60 % de aceptación, cosa inusitada comparado con otros presidentes de la república.

Además, los colimenses optaron por Indira por su carisma y por la forma franca de sus planteamientos. La virtual gobernadora ahorrará con la fusión de ocho secretarías importante dividendos. De las 15 que existen solo dejará siete: Secretaría de Gobierno y Seguridad Pública, Administración y Finanzas, Desarrollo Económico Regional, Bienestar e Igualdad Social, Infraestructura, Desarrollo Urbano y Movilidad; Salud y, finalmente, Educación y Cultura.

Desde luego que esto significará ahorros sustanciales en el presupuesto estatal y esos recursos seguramente habrán de emplearse en obra pública. También se tiene el propósito de adelgazar la excesiva burocracia del Gobierno del Estado. Al simplificarse, habrá oportunidad de originar un valor agregado y los recursos alcanzarán para disminuir las carencias que los colimenses padecen, sobre todo en un sexenio que está por fenecer.

Entre sus propuestas, Vizcaíno habrá de mejorar los hospitales de Manzanillo y Tecomán, además de construir una clínica en Armería. Con ello buscará resarcir el rezago en materia de salud que no se arregló en el presente sexenio estatal.

No debe entenderse que su triunfo es obra de las circunstancias. Debe recordarse que Indira Vizcaíno fue decisiva para eliminar el cobro en la caseta de cuota de la autopista a Manzanillo para todos los autos, excepto de transporte, luego de tantas protestas que se dieron en el lugar. Esto resalta porque ninguno de los diputados federales anteriores a ella pudo hacer la gestión adecuada y exitosa. Se gastaron ríos de tinta con anuncios infructuosos pero nunca lograron nada. A Indira le bastó conseguir la diputación federal y en poco tiempo nos dio la grata sorpresa a manzanillenses y colimenses de que ya no pagamos la caseta. Eso fue una muestra contundente de su capacidad de gestión.

No se olvidará tampoco que en sus propuestas destaca reforzar a Manzanillo como destino citadino y turístico. En una de sus visitas de cortesía a El Noticiero, reciente a su designación como candidata a la gubernatura, afirmó que buscará que el movimiento portuario también resulte en beneficios directos para el municipio.

Se espera que haya, desde luego, un nuevo estilo de gobierno, con dinámicas que aportarán las variables del nuevo personal al frente de las secretarías y cargos de toma de decisiones. La gente tiene expectativas de que será un gobierno que se ocupará de sus problemáticas y de que será atendida.

El primero de noviembre próximo Indira asumirá el cargo de gobernadora constitucional del estado pero antes seguramente iniciará un proyecto rector que modifique el curso del desarrollo de nuestra entidad.