El Faro


Gildardo García Beltrán.-

 

RASTROS CLANDESTINOS

 

Presumiblemente, por la falta de leyes municipales para regular esta actividad ilícita, o que de plano la Jurisdicción Sanitaria número tres en la entidad no tenga ninguna responsabilidad para establecer un control, la matanza de animales se realiza en viviendas de la zona urbana y rural.

Situación que se presta para destazar ganado robado y enfermo, en un momento dado, hasta equinos y perros, luego de que la supervisión para su venta y consumo es letra muerta. En tanto que el negocio de los rastros ilegales debe estar dejando grandes ganancias a las personas que se dedican a esta actividad.

Desde hace varios años sabemos que no existe un rastro que reúna las condiciones sanitarias correspondientes, pero también estamos enterados de que nadie se responsabiliza para que se tenga, porque seguramente está imperando la corrupción para beneficiar a unos cuantos, sin importar lo que suceda con los consumidores.

Si tanto las autoridades municipales como las sanitarias se pusieran de acuerdo clausurando todos esos mataderos irregulares, seguramente que la solución del problema se daría a corto plazo, porque entonces sí quienes están beneficiándose económicamente registrarían pérdidas.

Decomisando además toda aquella carne de dudosa procedencia, misma que por cierto es fácil de detectar porque la transportan en camionetas descubiertas en donde se llena de polvo y moscas, con el riesgo también de echarse a perder en la temporada de calor. Pero, ¿a quién la importa eso?, si Manzanillo sigue siendo un rancho grande, no una ciudad, esa es la óptica de las autoridades.

Así pues, con este tipo de comercialización, estamos ante un inminente problema de salud pública, ya que su consumo puede llegar a provocar padecimientos gastrointestinales que podrían ocasionar hasta la pérdida de vidas humanas, y por qué no, consumir animales enfermos de tuberculosis.

No debiendo pasar por alto que la entidad es un destino turístico y portuario, en donde la carne es consumida tanto por los visitantes como por las tripulaciones de los buques que se avituallan aquí con ese producto.

Mucho se ha mencionado también sobre la construcción de un rastro Tipo Inspección Federal (TIF), ello desde la época de Elías Zamora Verduzco como alcalde porteño y posteriormente como gobernador del estado.

Sin embargo, a estas alturas, ni con un “rastro ranchero” que sea higiénico contamos, siendo lo más grave que no obstante a su importancia, a nadie le interese construirlo. En El Colomo hay infraestructura hecha específicamente para ello, pero ha resultado ser un elefante blanco, que está destruyéndose sin beneficio alguno. Allá de vez en cuando los ganaderos se acuerdan de eso, pero de ahí no pasa.

 

CASOS Y COSAS

 

Olvido es señal de menosprecio y por tanto, causa de enojo. Aristóteles.

CON LA PUESTA en marcha de la Operación Jalisco, el pasado primero de mayo, en la perla tapatía y varios de sus municipios, se escucharon tambores de guerra, tras haberse disgustado los narcotraficantes, quienes bloquearon importantes arterias viales, carreteras, así como la quema de vehículos, instituciones bancarias y expendios de gasolina, actividad que también alcanzó al estado de Colima, entre otros.

Está visto que las fuerzas del crimen organizado están preparadas para lanzar ataques coordinados con la finalidad de cercar ciudades; asimismo, que no se tientan el corazón para atacar a ciudadanos inocentes, ultimándolos o destruyéndole sus propiedades.

Situación que obliga a las autoridades, en sus tres niveles, a practicar tácticas defensivas oportunas, así como adquirir helicópteros y preparar equipos humanos como paracaidistas para no depender exclusivamente de la movilización terrestre.

El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, ya ha dado muestras de que nadie puede estar por encima del Estado, por lo que se debe parar a como dé lugar a los del crimen organizado, quienes han declarado la guerra.