Hoy se ha puesto de moda el cuidado al medio ambiente, y entre las medidas a tomar está el dejar de usar plástico. Sí, dije que es una moda, porque hoy se promueve mucho eso; pero lo curioso es que, mientras más se promueve, quien sabe porqué más plástico dan las empresas, y luego le echan la culpa al consumidor de los daños a la naturaleza.
LAS BOLSAS DE RED
Antaño, cuando era niña, y aún no se ponía de moda el tal cuidado al medio ambiente, había en nuestras casas envases individuales de vidrio de refresco; eran retornables.
Los chiquillos del entonces tomábamos una bolsa, de esas de red que ya tampoco hay casi, o de plástico duro, resistente, de las que daban en las tiendas de abarrotes o carnicerías cada fin de año, junto con un calendario, y con la propaganda del comercio impresa, y echábamos las botellas de vidrio vacías, del sabor y marca que nuestros hermanos y padres querían tomar.
Ah, porque cada miembro de la familia tenía su marca y sabor; así que íbamos con el tendero de la esquina a surtir los refrescos. Hoy en cambio, son las refresqueras las que venden sus productos en botellas de plástico no retornables, y el cliente lo que hace es adaptarse a lo que venden en los establecimientos.
Hasta los pañales para bebés eran de tela. Y las mamás los lavaban, porque no había pañales de plasticote, como ahora. En fin, que antes, cuando no se promovía tanto el cuidado del medio ambiente como hoy, éste se protegía mucho más y sin tanto argüende.
BOLSAS DE PLÁSTICO GRATIS
Hoy ya no quieren dar bolsas de plástico en los comercios cadena, porque dicen que se contamina el medio ambiente; pero si paga un peso a quien cobra en la caja, entonces sí ya te dan tu bolsa. Ahí ya se les olvidó la tal protección a la ecología.
O te venden una bolsa de esas que dicen ser de tela; pero que no aguantan peso, porque se abren de abajo o se desprende o rompe la agarradera; y, si aguantan un viaje a casa, entonces sucumben en la lavadora.
O sea que el tal cuidado que tanto promueven da la impresión de ser más un negocio que una verdadera protección. No sé porque me acordé de esas ocasiones cuando uno va a los museos en los ciudades donde los hay, y te prohíben tomar fotos, que porque con el flash de la cámara puedes dañar una pintura, un fresco, un mural, un objeto, etc.
Porque para usar la cámara hay que pagar el permiso por usarla. Lo chistoso es que cuando ya pagas por el derecho de usar la cámara fotográfica, inmediatamente el flash ya no les hace daños a las pinturas o murales, ni a nada de lo que pueda uno ver en el museo.

Ahora ya no dan bolsas de plástico en ninguna tienda como antes, para llevarse las mercancías compradas.
RECICICLANDO DE FORMA NATURAL
Y así se hacen las tiendas con las bolsitas. También hoy en día se quiere enseñar a la población a que reciclen y que la manera de hacerlo es separando el plástico de otros materiales.
Creo que los primeros que tienen que aprender, son los que enseñan; porque no es lo mismo reciclar que separar. Son dos cosas muy diferentes. Reciclar es volver a usar, mientras que separar o apartar en recipientes o contenedores basuras de un mismo material en distintos botes.
No creo que en las casas de hoy y menos si es en las pequeñitas de interés social quepan tantos recipientes necesarios para tantos tipos de basuras, y menos cuando en muchos hogares tiene que salirse el perro para que entre la familia; o al revés. Ahí se rolan; por eso hay tanto perro callejero: Porque la familia está en su casa.
En cambio reciclar es cuando en una tienda te dan una bolsa de plástico de buena calidad, y al llegar a casa se guarda para volverla a utilizar, tal vez poniéndola en el bote de los papeles del baño, para echar algún uniforme deportivo o de trabajo en ella, para guardar documentos, etc.
RECICLAR Y SEPARAR
Las señoras de antes tenían una bolsa en un clavito para ir guardando ahí dentro de ella todas las demás bolsas de plástico que fueran llegan a la casa, que se iban acumulando de las diversas compras en tiendas, precisamente para reciclarlas o reutilizarlas, que viene siendo lo mismo.
Al mismo tiempo se separaban, porque no iban a dar a la basura. Hoy las separan para echarlas a la basura, pero de manera separada.
El trabajo de la separación de la basura le compete hacerlo a los de limpia municipal, porque ellos cuentan con un espacio muy grande, llamado basurero, donde pueden fácilmente hacer este trabajo, ya que en nuestras casas no hay espacio para tener varios botes para basura de diferentes materiales. Con trabajos nos cabe un recipiente de moderado tamaño para los desechos domésticos en general.
Creo que las clases del cuidado al medio ambiente deben darse primeramente a los empresarios, sobre todo, a las embotelladoras, porque hoy en día hasta los garrafones de agua purificada son de plástico, con fecha de caducidad; es decir, que si el garrafón de plástico no es de cierto modelo o no tiene tal código, ya no te intercambian el garrafón, aunque esté en buenas condiciones, promoviendo así el que se desechen solamente por no ser de último modelo; mientras que antes, en mi niñez, todo garrafón de agua purificada era de vidrio, y no vendían agua en botellitas de plástico.
NO ERAN DESECHABLES, SINO REUTILIZABLES
Uno tenía que cargar con su recipiente o ánfora desde casa con su propia agua. Así que, primeramente a los empresarios, es a los que se les debe enseñar a cuidar el medio ambiente.
En las fiestas escolares nos pedían que desde casa lleváramos un plato, un vaso y una cuchara, porque no nos daban los alimentos y en agua en desechables y nuestras mamás se lucían, para que los hijos llevaran los mejores trastes.
También a los que contaminan de otras maneras, como es el caso de la planta termoeléctrica, o las mineras, por citar algunos ejemplos. Y ya muy hasta el último, a la población en general.
Pero claro que esta es solamente mi opinión.
Lo que sí, que los daños ambientales no son de antaño, más bien, son modernos.
Ay, qué tiempos aquellos.