En la Mira


René Montes de Oca.-

LOS GRANDES ACIERTOS DE “NACHO”

El ahora virtual gobernador electo del estado de Colima, Ignacio Peralta Sánchez, tuvo grandes aciertos personales que lo condujeron al triunfo, en un ambiente adverso que se reflejó en los resultados finales de la contienda electoral, mismos que guiaron al Partido Revolucionario Institucional (PRI) al sótano más gris de su historia en la entidad.

“Nacho”, pronto superó el haber encontrado una entidad dividida, producto del torpe manejo de un ejercicio maltrecho, pésimamente instrumentado para la selección de candidato.

Aún siendo considerado por muchos un candidato surgido de la cúpula, Peralta Sánchez pronto sumó simpatías entre la gente. Le favoreció mucho su educación, nivel cultural y, aunque seco en su mensaje, su franqueza y fuerza moral pronto le sumaron adeptos. Académico consumado, respetuoso y caballeroso, rechazó, por su formación educativa misma, los vicios imperantes en la práctica política que ya antes habían desmoronado un partido, que todo maltrecho, ahora le instrumentaría su campaña electoral.

Insistimos en aquella ocasión en esta columna: “‘Nacho’ debe ir a la contienda con un PRI vigorizado, de ninguna manera con ese comité tan desgastado y gris”. Es que en la administración que está por concluir, lo ratificamos: “El partido no estuvo en las mejores manos”.

En fin, el candidato salió con la misma gente viciada y egoísta a probar suerte. Pronto se dio cuenta que tenía que remover piezas claves de su equipo y de plano, poner por lo menos una gente carismática y aceptable a la cabeza del Comité Directivo Estatal de su partido. Pero la verdad es que “Nacho” se dedicó a trabajar solo, mejor que mal acompañado. Ese fue el primer paso que le sumó simpatías, marcó la raya entre lo contaminado y la esperanza de algo diferente. En ese punto encuadró su discurso, lo que constituyó otro acierto del joven aspirante al gobierno.

Peralta es trabajador y disciplinado, esos atributos le sumaron puntos a su campaña, no cree en el amiguismo oportunista, siempre le apuesta a la respuesta del colaborador eficiente, del compañero respetuoso. Rechaza, y así lo ha manifestado en múltiples ocasiones, al que se adorna mencionado una amistad que en realidad no existe. Es que en política, es sumamente difícil encontrar una relación que llene los requisitos de una real amistad; puede haber seguidores fieles, simpatizantes, compañeros eficientes, gente de valía, pero ese es otro cantar. Amigos, pocos y selectos.

En realidad, “Nacho” pronto ganó adeptos porque no siguió la vieja y repudiada práctica política de la administración actual. Su discurso siempre fue claro, sus actitudes severas, realistas, secas y en él no se dejó ver para nada la melosa tonada que tanto fastidio originó en la ciudadanía, cansada de demagogia, de mentiras y de abusos.

La seriedad de “Nacho” lo llevó a la victoria, eso no debe olvidarlo el ahora virtual mandatario estatal. De aquí en adelante debe andar con pies de plomo, lo peor sería que se dejara influenciar por aquellos que hundieron su partido y que ahora amenazan con seguir en el mismo barco, al que cansan, fatigan y extenúan hasta hacerlo zozobrar.

Debe ser satisfactorio para el ahora virtual gobernador del estado, el hecho de obtener la victoria, con apretadísimo margen, en las elecciones más reñidas de la historia de Colima; para algunos hasta cuestionadas.

Es que el trabajo y la figura de “Nacho” se hicieron notar, pues su relativo éxito contrastó con el rotundo fracaso de los demás proyectos del tricolor, quien nunca como ahora pasó descomunal humillación.

Lo mejor para Peralta, lo más recomendable, es que siga con su misma práctica política, que no se deje llevar por los triunfalistas, levanta manos, gritones y convenencieros, que todo celebran, lo mismo una apretada victoria como la suya, que la derrota aplastante de casi todo el resto de sus proyectos en la contienda. Peralta: Debes seguir siendo el político diferente en el que muchos colimenses creyeron en la campaña, ¡no debes fallar!