Entre las Palmeras


NI MUY, MUY; NI TAN, TAN

Eunice Flores

En la semana que acaba de terminar resaltó una noticia, que salió en casi todos los noticieros televisivos. Esta fue la de la muerte de una mujer que consumió pastillas para bajar de peso, compradas a través de las redes sociales. Esta situación es alarmante, porque pone en evidencia el deseo de muchas féminas por perder kilos, y lo hacen a toda costa.

Esto también es muy notorio en Manzanillo. De hecho, creo que en nuestra ciudad y puerto hay una tremenda discriminación hacia las personas, sobre todo mujeres, que tienen sobrepeso. Esto se nota en que en nuestro municipio se ha hecho muy difícil encontrar ropa de mujer de talla grande, y ya no digamos extra-grande; y, las tallas medianas ya es un decir que lo son, porque vienen muy reducidas.

En resumen, tal parece que en Manzanillo quieren que haya puras mujeres demasiado delgadas. La publicidad ha jugado un papel muy lamentable en la decisión que se toma para perder peso en exceso, pues con eso que dicen que casi todas las enfermedades son por culpa de la obesidad, cuando no es cierto, a las porteñas las asustan, y por eso pierden tanto peso, y entonces sí se enferman, y caen en cualquier trampa comercial, con tal de estar dizque sanas.

Para empezar, habría que definir qué es obesidad, porque cualquier persona que no es talla chica, o que tenga una cintura un poco más gruesa que el estándar, ya le llaman obeso. Pero la publicidad jamás habla nada de las enfermedades que ocasiona la extrema delgadez, que son muchas. Lo peor es que ya hasta da miedo ir al Sector Salud, porque, si la báscula marca uno o dos kilos más, pues esto es a consideración de las asistentes del consultorio, le dan un trato a la paciente demasiado hostil.

Sin la aprobación de la persona que va a consulta, le quieren poner vacunas, solo por el hecho de que dizque está más propenso a ciertas enfermedades por sobrepeso. La situación en contra de las personas gorditas, sobre todo en las mujeres, ya está empezando a rayar en lo insoportable.

En muchos casos, la gente es gordita no por abusar de la comida, pues hay otros factores que también cuentan: Uno es el genético, así como hay diferentes colores de piel, también hay diferentes complexiones de cuerpo de manera natural. Es como si se hiciera una campaña para exigir que todo mundo sea moreno, aunque de nacimiento sean blancos o güeros. Pues así sucede hoy en día: Quieren que todo mundo sea espíritu fláutico, aunque de nacimiento Dios les haya hecho robustos. Si usted nació con esa herencia, jamás será de talla chica, haga lo que haga y coma lo que coma.

Otro es el factor hormonal, porque muchas mujeres, por no decir que la mayoría, una vez que dejan de menstruar, aumentan de peso, de manera natural; y no hay poder humano que las vaya a hacer adelgazar. Hay otros problemas hormonales que también generan sobrepeso, como son los de la glándula tiroides.

Los extremos a que estamos llegando con tanta publicidad en contra de la obesidad son tantos que, antes las dietas eran para las personas adultas de media vida; después las bajaron a mayores de edad en general; y hoy quieren los del Sector Salud que a los niños, desde el kínder ya se les someta a dieta, para que estén demasiado flaquitos, cuando están en pleno desarrollo todavía, cuando ni siquiera se sabe si van a ser flacos o robustos; y esto sí que ha rayado en el colmo.

Y esto se ha visto en todas las escuelas de todos los niveles de nuestro querido Manzanillo, donde prohíben que los alumnos consuman ciertos alimentos, metiéndose ya con la educación que solamente les corresponde a los padres.

Creo que el equilibrio es el punto exacto para vivir bien. Demasiado peso es tan malo como la extrema delgadez, y por no llegar a este punto, las niñas manzanillenses de hoy, desde la primaria ya les exigen a sus mamás cierta dieta, solo porque la publicidad masiva las ha influido demasiado.

Así que, el equilibrio siempre va a ser lo mejor. Hay que combatir los extremos y la discriminación, porque lo justo es que en Manzanillo se venda ropa bonita, de todas las tallas; porque no se vale que muchas personas tengan que ir hasta Guadalajara, solamente porque los que venden ropa en Manzanillo discriminan a las personas que no son delgaditas.

Que tenga un bonito día.

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