¿No sintieron pena?
Este pasado viernes, 30 de enero, los porteños tuvimos el privilegio de que nos visitara el trasatlántico Queen Mary 2, el barco de pasajeros más largo del mundo.
A diferencia de otros buques de pasajeros, hay que decir que lo de trasatlántico, es porque navega tanto en el Pacífico como en el Atlántico, cruzando el Canal de Panamá.
Esta embarcación es gemela del Queen Mary, uno de los barcos más antiguos de pasaje, el cual participó en las películas de La aventura del Poseidón, y algunas en la que representó al Titanic, aunque hay que aclarar, que no en la famosa donde actúa Leonardo DiCaprio.
Ell Queen Mary pertenece a la flota donde también está el Queen Elizabeth y estuvo el propio Titanic, ya que la firma que los representa, Cunnard Line, opera desde el Siglo XIX.
Al parecer, este barco visitó únicamente a Manzanillo dentro de un tour especial, en que nuestro puerto representó a México en esa ruta.
Por supuesto que causó la algarabía de los porteños, porque el barco se veía hermoso, adornando la bahía de Manzanillo, al haber atracado en el muelle turístico “Cecilio Lepe Bautista”.
Sin embargo, no faltaron unos cuantos, entre ellos la que escribe, a los que les dio vergüenza o, como se dice por ahí, pena ajena, porque esta hermosura de trasatlántico, que rara vez veremos varado en nuestro muelle, mereció haber llegado a otro destino, que sí se dedique cien por ciento a lo turístico.
En mi opinión, La Paz. BCS, merecía más el privilegio de haberlo recibido.
Daba “cosa” ver caminar a los extranjeros, ingleses en su mayoría, y de otros países de la mancomunidad británica, por calles de nuestro Centro Histórico empolvadas, con banquetas todas quebradas y maltrechas, con pozos y desniveles por doquier, con fachadas de inmuebles mugrosas, deslavadas e incluso algunas en ruinas, con andadores de cerros llenos de basura, insectos y maleza y, el plus, la cerecita podrida del pastel: Un palacio municipal en ruinas.
Porque muchos de los visitantes, hasta subían a cerros como el 4, para lograr captar buenas fotografías, y anduvieron recorriendo todas las calles del Centro, y evitaron andar por el Paseo Espíritu Santo, eligiendo las banquetas de enfrente, para evitar el sol.
La verdad, a mí me daba vergüenza el saber que andaban por nuestras calles del Centro, porque no nomás se trata de recibirlos intercambiando placas, ponerles musiquita de mariachi, brindarles el espectáculo de algún ballet con bailes regionales y darles la bienvenida en un inglés, en el que se ve que es muy notorio que cuidan cada palabra que dicen, para dar la imagen del dominio de la lengua shakespeariana.
De lo que se trata es de que lleguen a un lugar digno, donde haya cosas que ver, como museos, galerías, monumentos, mercados de artesanías, parques, plazas y jardines limpios y en perfecto estado.
Calles bonitas, con edificaciones dignas de apreciar, con botes para tirar la basura en cada esquina y rampas en buen estado y de buen tamaño, etc.
En fin, que ofrezcamos un lugar digno para el turismo, y no como Manzanillo, en donde todo el empeño se lo ponen a lo portuario e industrial, y lo primero son los tráileres y los contenedores; pero lo turístico poco les importa.
Con todo el respeto que las autoridades que nos gobiernan merecen, también deben ponerle ganitas a mejorar la imagen de nuestro Centro Histórico, así como le ponen empeño para promover al desarrollo portuario.
Una de las medidas que se deben tomar es la de apoyar a los propietarios de los inmuebles del Centro Histórico de Manzanillo para que mejoren sus construcciones.
Lo que esté a punto de venirse abajo, el gobierno debiera apoyar para que sea derribado, y, si la edificación se puede reconstruir, pues, a reconstruirla, especialmente, el área de las fachadas, y también apoyar con pintura de buena calidad.
Edimburgo es una ciudad de Escocia, de donde tal vez muchos de los pasajeros que vinieron a Manzanillo en el Queen Mary 2 procedieran.
Esta ciudad es una ciudad considerada como muy bonita, porque conserva un sabor muy antiguo.
Dicen muchos de quienes la han visitado que pareciera que ahí el tiempo se hubiera detenido, pues se respira una antigüedad de, por lo menos, dos siglos, y todos los inmuebles están en perfecto estado de conservación.
Todo, porque, quienes han gobernado en ese lugar, han decidido fortalecer y ayudar a mantener lo que se tiene.
Ahí casi no hay nada moderno, porque, en vez de crear edificaciones nuevas, el gobierno prefiere apoyar a sus habitantes con el mantenimiento de sus viviendas, negocios y, asimismo, de sus plazas, parques, oficinas, etc.
Porque se dedican al turismo, y su temática es lo antiguo, que es respetado hasta el día de hoy.
Pero, qué tristeza da que, en Manzanillo, ni se moderniza ni se cuida lo que se tiene, porque, tal parece que aquí lo que gusta es vivir en la mugre, ruina, basura, pinturas deslavadas, malos olores, humo y todo lo feo que sea posible.
Ah, pero eso sí, con muchos deseos de que vengan cruceros y trasatlánticos llenos de extranjeros que tal vez ni compren nada, pero sí nos criticarán bien y bonito, porque ellos son turistas de primer mundo, gente culta, que vienen de lugares que sí están bonitos y cuidados.
Manzanillo es bonito porque Dios hizo su parte, al darnos dos hermosas bahías, con sus hermosos cerros, que las adornan y las protegen; pero, la mano del hombre solamente ha creado una infraestructura urbana que nos avergüenza a los porteños, o nos debería avergonzar.
Amo a mi Centro Histórico, pero siento pena ajena cada vez que un crucero llega al muelle turístico “Cecilio Lepe Bautista”.
Y esto, por tener un centro horrible, olvidado y descuidado por administraciones que nos han olvidado, que han preferido embellecer la zona norte, olvidando que los extranjeros de crucero llegan al corazón de Manzanillo.
Mientras no se haga nada para embellecer al Centro Histórico de Manzanillo, tampoco se debería de recibir a ningún crucero; mejor es que se vayan a puertos que sí se dediquen a lo turístico.
Y subrayo, enfatizo y recalco: El muelle de cruceros de nuestra ciudad, ubicado en el Centro Histórico de Manzanillo, se llama Cecilio Lepe Bautista, y el jardín principal se llama Álvaro Obregón, no explanada del Pez Vela.
-Qué tenga un bonito día
