Entre las palmeras

Algunos comerciantes sí han notado que en mayo bajan terriblemente las ventas, y muchos piensan que es precisamente por las Fiestas de Mayo.

Malecones que nos den salud

Mucha gente coincide a nivel internacional, e inclusive, tal vez hasta mundial, que caminar frente al mar es una experiencia muy bonita, porque relaja; e, inclusive, hasta recomiendan, en la medida de lo que sea posible, caminar descalzos por la arena, pues, aparte de sentir agradable la textura de esas rocas molidas, estamos absorbiendo calcio; e inclusive, hasta recomiendan el pisar la arena de la playa cuando esté calientita, hasta el punto de que se pueda soportar.

En base a esto es que se hacen malecones y paseos para que la gente, ya sea del mismo lugar o visitantes, puedan pasear por estos hermosos lugares.

En nuestro propio país, hay malecones con una singular belleza, los cuales se han convertido en referentes turísticos para pasear, disfrutar de la gastronomía local, pasear en bicicleta, caminar con mascotas; pero, sobre todo, ver hermosos atardeceres.

Los crepúsculos siempre han sido lo más admirado en zonas de playa, y, ya de paso, también pueden admirar aves marinas muy propias de las zonas costeras.

Algunos de los malecones más bonitos de nuestro país son el de La Paz, BCS, el de Veracruz, Ver., Campeche, Camp., pero, sobre todos, el de Mazatlán, Sinaloa, cuya extensión es de 21 kilómetros; el cual, aparte de lo bonito, es considerado, el más largo del mundo.

Es muy triste, que Manzanillo no tenga un malecón turístico bonito y atractivo y, sobre todo, largo, el cual pudiera hasta competir con el de Mazatlán, e incluso, creo que los porteños fácilmente podríamos tener dos malecones de gran tamaño.

El primero, que prácticamente ya lo tenemos, pero que le hace falta darle mantenimiento, limpieza y tener un solo nombre para todo ese espacio, el cual iría desde el Paseo Independencia, que está a un costado del muelle de PEMEX, hasta el canal de navegación por donde se introducen los barcos al puerto interior comercial.

Porque, de Pemex se seguiría por el muelle de la Armada, luego a lo largo de El Playón o Paseo de las Constelaciones, la Plaza Juárez, La Perlita, el Paseo Espíritu Santo y el de San Pedrito.

Éste, por cierto, lo hicieron al revés, pues las terrazas que hay en ese balneario debieron haber quedado donde está el paseo, y esa zona peatonal delante de las terrazas, porque, caminar por San Pedrito se puede decir que es la parte más fea, ya que las terrazas tapan la vista al mar.

Pero todo se compensa bajando a la playa o llegando hasta al canal de navegación, y ahí disfrutar de la llegada o salida de buques de carga.

Otro malecón turístico sería desde el canal de navegación por el lado de Las Brisas, hasta Miramar, pero siempre haciendo el paseo por el lado del mar, y se le agregarían monumentos, esculturas, mesitas fijas con techitos o sombrillas, juegos infantiles, etc.

Creo que sí se puede hacer ese malecón, y quedaría muy largo.

Si así, la gente camina por la arena de Playa Azul, cuánto más si se hace un camino bien pavimentado.

No sé que tan difícil sea hacer un malecón turístico; pero, todo pareciera que no es tan difícil.

Y, ya si también se quisiera, se podría hacer un buen malecón lacustre, como sería uno que iría desde la Unidad Padre Hidalgo hasta El Tapo, el cual, de hecho, ya existe, pero está en muy mal estado.

Y aun así, muchos porteños lo utilizan para caminar, ya sea solos o con sus mascotas, trotar o correr.

Y, si se le echara más ganitas, hasta se podría habilitar muy bien algo así como un malecón cerril, que vaya desde Ventanas hasta el Cerro de La Cruz. El cual sería un malecón elevado donde se podría disfrutar tanto de vistas marinas como lacustres.

Un malecón o paseo elevado creo que sería uno de los atractivos más llamativos del Centro de Manzanillo.

Manzanillo es un lugar de índole portuario-comercial e industrial, y esto impide que tengamos museos, acuarios, galerías, etc.; pero creo que no se puede impedir que tengamos hermosísimos paseos o malecones turísticos.

Creo que esto sería mucho mejor, que andar haciendo absurdas ciclovías.

De hecho, en los mismos malecones también pasea gente en bicicleta, nada más que cuidando no atropellar a la gente, como ocurre, para que irnos tan lejos, en el caminito de la Padre Hidalgo a El Tapo.

Quienes hemos paseado por ahí, nos hemos hecho a un ladito o los mismos ciclistas dicen: Con permiso, para esquivar a los paseantes.

Así que, creo que ciclistas y peatones sí pueden caber en un malecón; claro que debe estar algo ancho, ¿verdad? Para mayor comodidad.

Caminar frente al mar u otro cuerpo de agua, como la laguna, no solamente relaja, sino que también le hace bien a nuestra salud, porque el mar y su brisa contiene minerales y micro-nutrientes que nos pueden mejorar sobremanera, tanto en nuestro estado de ánimo, como en la salud misma.

Es junto al mar donde hay más oxígeno que en el resto de la ciudad, y la brisa que este inmenso cuerpo de agua emana, tiene muchos minerales que fortalecen nuestro organismo.

La salinidad, según estaba leyendo, dicen que fortalece nuestro sistema inmune, y el yodo que respiramos en esa brisa marina le beneficia a nuestra tiroides.

Así que, respirar ese viento hermoso que proviene del Océano Pacífico en Manzanillo no es cualquier viento; es salud para nuestro organismo.

Por esa razón, muchos médicos recomiendan a pacientes enfermos que viven en grandes ciudades, y que están ya muy deteriorados, como en el corazón o las vías respiratorias, que se vayan a vivir junto al mar, para que así mejoren su calidad de vida, sobre todo en el aspecto de la salud física, mental y emocional.

Incluso asociaciones que ayudan a personas o niños con cáncer traen a sus adheridos al mar, para que se sientan mejor.

Así que, como podemos ver, pasear frente al mar por un malecón es altamente benéfico.

Creo que los que se dedican a la salud debieran recomendar caminar junto al mar, y más ahora, que se ha descubierto que muchas personas batallan con problemas mentales, pues pasear por un malecón costero, playero o hasta lacustre, sería una muy buena receta para sentirse mejor.

Pero, bueno, mientras estos sueños alguien los toma en cuenta, ya nos conformamos con que esté bien cuidado y mantenido lo que tenemos, y que, en el Paseo Espíritu Santo, a la altura de la Playita de En Medio, haya banquitas, botes de basura y mejor iluminación.

Qué tenga un bonito día