Entre las palmeras


Eunice Flores.-

JUGANDO A LA DOBLE CARA

Lanzarse como candidato a un puesto de elección popular no es tarea fácil. En un escrito anterior hablaba de los plurinominales, pero esta vez hablaré de los que se la juegan para llegar a través del sufragio de usted y yo.

Los partidos políticos eligen a sus candidatos creyendo que son una buena opción para ganar, pero no siempre es así. Muchas de estas personas juegan a doble cara: La primera es la que dan al interior de su partido, granjeándose a los directivos, a los fundadores, delegados funcionarios emanados de ahí o quienes tienen que elegir de un catálogo de gente valiosa.

Su comportamiento con ellos y delante de ellos es intachable: Son serviciales, casi siempre son los que más apoyan a los de su color y hay quien hasta se pone de tapete para poder avanzar y ser postulados dentro de una planilla como regidores, ¿y sabe qué?, lo logran.

La segunda cara que dan es al público. Una vez que consuman su triunfo y toman posesión de su oficina en el Ayuntamiento, el trato con la ciudadanía deja mucho que desear. A muchos de ellos se les sube el puesto y sienten que ya no tocan ni el piso.

Cuando los porteños los buscamos para algún asunto, se portan de manera grosera y prepotente; por cierto, esto último lo pude constatar hace varios meses, cuando acompañé a mi madre a asesorarse con un regidor sobre un asunto vecinal.

Lo bueno es que no todos son así. Hay quienes al interior de su partido son a todo dar, pero en su trato con la gente dan un paso más, son amables y bastante trabajadores, por lo que es muy posible que ganen. En otros casos, también de regidores, hay quienes en su tiempo se comportaron bien al interior de su partido y directamente tuvieron un buen trato con la gente, pero a la hora de aprobar beneficios sociales para la población se comportaron de manera dura y cruel, incapaces de mover el dedo pequeño para apoyar propuestas en beneficio de Manzanillo.

Ahora que se la quieren jugar para un puesto donde se requiere de nuestro voto, quieren conquistarnos de mil maneras, creyendo que de todo lo que hicieron y como se comportaron, los porteños nos íbamos a olvidar, pero no. Estas elecciones son de evaluación para muchos de ellos.

Que tenga un bonito día.