Entre las palmeras


Eunice Flores.-

APROBADOS

Que haya ganado el Partido Acción Nacional (PAN) no fue sorpresa, pues era un triunfo que ya se esperaba, al menos en el municipio más grande del estado, que es Manzanillo.

Quiero destacar una vez más que los porteños tenemos una característica muy valiosa, que es lo pacífico, y no me refiero al océano, con quien colindamos; sino a que somos personas sobrias y pacientes, que sabemos esperar los tiempos y las oportunidades para demostrar nuestras inconformidades y hartazgo por algo o por alguien.

En otras entidades del país es muy común ver que los ciudadanos de esos lugares, como Oaxaca, Guerrero o Michoacán, por mencionar algunos, saquen sus corajes con violencia, llevándose entre las patas a víctimas humanas que nada tienen que ver con sus problemas, o patrimonio material con mucha valía o historia, sin importarles las consecuencias.

Si algo no nos gusta a los manzanillenses, no nos manifestamos, no usamos la violencia cerrando carreteras, tomando la presidencia municipal, incendiando automóviles, destruyendo edificios antiguos y monumentos, etc., simplemente esperamos el tiempo electoral y a través de nuestro sufragio expresamos nuestra inconformidad.

Este pasado siete de junio es lo que sucedió. Mostramos indiferencia ante ciertos candidatos y esto llegó directo a los que queríamos que llegara y dolió más. Los manzanillenses, con el triunfo de la Lic. Gabriela Benavides Cobos dijimos sí a la continuidad del actual gobierno municipal de Virgilio Mendoza Amezcua, y eso significa que pasó la prueba del electorado. Lo mismo se confirmó en algunos distritos locales.

Mientras que en el XIII sí se demostró inconformidad en contra de la coalición PRI-Verde-Panal, ya que los habitantes de ese distrito no se sintieron apoyados ni identificados con el Prof. Heriberto Leal Valencia, y por esa razón decidieron dar su voto de confianza a Gabriela Sevilla Blanco, y llevar a buen puerto su campaña blanquiazul.

Muchos candidatos se durmieron en sus laureles, creyendo que por ser personas bastante conocidas y famosas en nuestro municipio la llevaban de ganar, pero a los porteños ya no nos importa la biografía, sino los resultados. Ojalá que esto sirva de lección para muchos ex candidatos para que cuando quieran volver a competir, chequen primero resultados, porque si ustedes no lo hacen, el electorado sí.

También, que estudien sus promesas, que al fin hay tres años para planearlas bien, porque luego andan sacando ocurrencias sobre la marcha, que les hacen perder credibilidad y seriedad. Júntense con personas que les beneficien, aún dentro de su mismo partido, porque en todos los colores hay miembros honorables y otros que no lo son.

Quiero felicitar a todos los que ganaron, porque eso quiere decir que fueron aprobados por la ciudadanía. Ojalá que Manzanillo siga con esa misma característica: La paciencia para esperar los tiempos y las oportunidades. ¿Verdad que sí sirve votar?

Que tenga un bonito día.