Entre las palmeras


Eunice Flores.-

BUENAS ALTERNATIVAS

Una de las quejas que se tienen de Manzanillo es que casi no hay vías alternas para entrar o salir de la ciudad. Actualmente se toma como entrada principal el libramiento carretero que va por arriba de las delegaciones de El Colomo y Tapeixtles, pero no es la única entrada que tiene esta ciudad y puerto.
Hay dos alternativas y ambas van a dar al Centro Histórico. Una de ellas es bajando por el puente de El Colomo para desembocar en la Avenida Hidalgo, cruzando antes por las colonias Las Torres, Leandro Valle, Ignacio Zaragoza, El Rocío y Punta Chica.
Si se promoviera la calle Hidalgo como una entrada a Manzanillo, se detonaría el comercio, que desde hace muchos años se ha visto casi extinto, por la reubicación de la terminal de autobuses al Barrio I de El Valle de las Garzas. Desde ese entonces, quienes tienen un establecimiento en la avenida en mención se han visto bastante afectados, pero como tiro de gracia, con la inútil obra del distribuidor vial -pues no va a solucionar el problema de sacar al tren de la ciudad- muchos ya no han podido subsistir, cerrando sus negocios por caer en la bancarrota.
La calle Hidalgo ha sido casi igual de importante que la México en cuanto a lo comercial, pero poco interés se ha visto por parte de las autoridades de todos los niveles de gobierno por reactivar la economía de esta importante zona. Mientras que hace poco, al ver que pasaba algo similar con la Carrillo Puerto, el gobierno municipal modificó una importante ruta del transporte urbano para que pasara por ahí, ya los camiones de servicio público no transitan por la Hidalgo como antaño, a excepción de los de El Colomo.
La vocación comercial de esta larga arteria vial es notoria, ya que se puede ver que hay muchos locales comerciales en vez de casas particulares, muchos de los cuales tienen sus cortinas cerradas actualmente, y sólo unos pocos, a pesar de las penurias, continúan subsistiendo.
La otra entrada a Manzanillo es desviándose por Cuyutlán para acceder a través de Campos y finalizar en la Unidad Padre Hidalgo. Esta es otra ruta que tampoco se promueve. De hacerlo, sobre todo en períodos vacacionales, todos los lugares que abarca ese recorrido hasta el centro de la ciudad se detonarían turísticamente. Para aquellos que gustan de hospedarse en la zona céntrica, no tendrían que batallar con la obra de San Pedrito.
Como ven, sí hay alternativas para esquivar esta última. Sólo hace falta promoverlo, y una vez adentrándose en la zona urbana, promocionar la hotelería, negocios y atractivos de esta área. Recuerden que tenemos a El Tapo como un excelente balneario, el Cerro de la Cruz para escalarlo y las calles México, Carrillo Puerto, Hidalgo, Balbino Dávalos, etc., para caminarlas, zona donde hay algunas importantes tiendas de autoservicio, el Mercado 5 de Mayo y el de comidas Los Agachados, el iguanario y varias plazas.
Aunque no lo crean, hay vacacionistas que ya han venido varias veces porque les gusta el centro, pero cuando entran por El Colomo y Tapeixtles a la ciudad, y se topan con que para ir a nuestro Centro Histórico es un caos, se desilusionan permanentemente, y ya no quieren volver a venir nunca.
Ojalá y alguien tuviera un poco de cordura y sentido común para brindar verdadero apoyo a la zona céntrica de Manzanillo, porque no es posible que por el capricho de unos cuantos, muchos estén pasando necesidades, cuando no deberían.
Si hay algún desperfecto en la Avenida Elías Zamora Verduzco, y los comerciantes establecidos ahí se quejan, inmediatamente hacen hasta lo imposible porque no tengan molestias, y darle prontitud a cualquier obra que se hace; pero si eso mismo sucede en la calle Hidalgo o en cualquier otra del Centro Histórico, ni quien les haga caso; lo que quiere decir que sí hay distinción en el trato a los porteños. Parece que hay de primera y de segunda.
Que tenga un bonito día.