Entre las palmeras


Eunice Flores.-

NO MATEN A LA GALLINA
DE LOS HUEVOS DE ORO

Aunque ya sabemos que las campañas electorales terminaron, y que incluso la fecha para emitir los sufragios ya pasó desde hace más de un mes, al día de hoy hay quien todavía sigue ofreciendo programas dizque de apoyo a la comunidad, sin medir las consecuencias.
Resulta que hay un regidor que anda ofreciendo láminas para techar viviendas a 195 pesos cada una, supongo que serán de asbesto, presumiendo que son al costo. Hacer esto es darle un tiro de gracia a la economía de quienes por años se han dedicado a vender material para construcción. Son empresarios que, debido a que están bien establecidos, pagan impuestos con los que, por cierto, se le paga al regidor, y éste seguramente “en gratitud”, hace este programa que va a lesionar sus intereses.
Ya lo hemos dicho muchos, y todo Manzanillo lo sabe, menos el regidor en cuestión, que la obra del distribuidor vial de San Pedrito ha dañado al sector empresarial del Centro Histórico, y ofertando así sus láminas, es como cantarles una conocida canción, cuya letra dice: “Acábame de matar, pa’ qué me dejas herido”, esto en cuestiones económicas.
En cuanto a la población, es mejor adquirir sus láminas en el establecimiento de su preferencia, con ventajas de que, en cuanto las pagan, se les entregan, y hay quienes hasta a su domicilio se las llevan; mientras que, adquiriéndolas con el regidor, según escuché en un medio radial, se pagan primero y hasta el mes la obtienen, arriesgándose a que pasen dos o tres, o hasta a que a lo mejor nunca le lleguen, porque el riesgo existe, ya que la administración municipal actual, de la que forma parte este regidor, está por acabar. Nunca olvide aquel refrán: “Lo barato sale caro”.
Además, en un mes, pueden caer varios aguaceros, y hasta pasar uno o dos ciclones; así que, lo que pagó barato, ya no lo tuvo a tiempo para protegerse, y eso debe tomarse en cuenta. Yo le sugiero al regidor que, si de veras quiere ayudar a la población, que oferte su producto con los empresarios, que su lámina la venda a los mayoristas, o que apoye económicamente a quienes necesitan comprarlas, para que adquieran sus láminas en el establecimiento de su preferencia. Y así ayuda tanto al vendedor como al comprador local.
Que tenga un bonito día.