Esperan hasta 30 meses por trasplantes de riñón


Carlos Valdez Ramírez.-

A pesar que durante el 2015 se han realizado 1,301 trasplantes de riñón, la demanda de personas que esperan recibir un trasplante de este órgano glandular va en aumento: a finales del año 2014, 11,032 personas se encontraban en la lista de espera, sin embargo, en la actualidad un total de 11,942 pacientes mantienen su esperanza de que llegue su oportunidad.

De acuerdo con los registros históricos del Centro Nacional de Trasplantes, la lista de espera de un trasplante de riñón se ha ido incrementando en los últimos ocho años, ya que en el 2007, 4 mil 584 personas se encontraban en espera, mientras que en 2008  era de 5 mil 540; para el 2009 eran 6 mil 120; en el 2010; 7 mil 240; para el 2011 eran 8 mil 054.

De esta manera, el registro marca que el órgano que más se requiere para trasplante es el riñón, teniendo un tiempo promedio de  espera de entre 24 y 30 meses. En entrevista exclusiva a EL NOTICIERO DE MANZANILLO,  Margarito Tovar Laurel, con este padecimiento, nos relató su peregrinar al estar en lista personas que esperan recibir un  trasplante de riñón de sangre grupo O en el Centro Médico del Occidente, en el cual a finales del 2014 mantenía un registro de ser el paciente numero 1,505, mientras que en el mes de abril era el paciente 1,206.

Teniendo más de cinco años realizándose hemodiálisis, nuestro entrevistado declaró que luego de ser sometido a un protocolo de evaluación para definir si reúne las condiciones necesarias para el trasplante (exámenes médicos que permiten determinar las condiciones específicas del paciente y la utilidad o no del trasplante), uno de los principales parámetros para que un trasplante de riñón sea exitoso es muy importante que los tejidos del órgano sean muy similares a los del original del paciente.

En ese sentido comentó que en el hospital ponen en los estrados las listas de espera de cada tipo de sangre (Grupo A, compatible con Grupo A u O; Grupo B, compatible con Grupo B u O; Grupo AB compatible con Grupo A, B, AB u O y Grupo O que únicamente es compatible con su mismo grupo), cuando el paciente está en el número 150 empiezan hacer el protocolo de análisis.

Sin embargo, existe el riesgo de que el cuerpo rechace el órgano aun siendo compatible, por ello después de la operación se realizan pruebas regulares para asegurarse que el riñón está funcionando bien, por lo que se mantienen los dos riñones originales, pues solamente se implanta el nuevo a un costado; además, se administra medicina para mantener bajos los niveles de inmunidad y con ello no complicar el proceso de aceptación del cuerpo.