Festejarán Santo Santiago con Tlahualiles de Sahuayo


Jesús Lozoya Baeza.-

El espectáculo de los Tlahualiles que son una tradición en las fiestas de Sahuayo, Michoacán, estarán en Manzanillo para festejar a Santo Santiago; en tanto que el ejido habrá de nominar a la reina de las fiestas este fin de semana.

Los Tlahualiles danzan portando penachos que llegan a medir más de dos metros de altura y a pesar entre 25 y 30 kilos. Los penachos son elaborados por los danzantes de forma artesanal y muchos aprenden a danzar desde los dos años de edad aproximadamente.

Este espectáculo tradicional podrá ser observado en la comunidad de Santiago desde las 4:00 de la tarde del próximo viernes y el sábado por las principales calles hasta llegar a la iglesia Santo Santiago y al terminar la misa continúa el baile y espectáculo de esta tradición para festejar a su santo.

El organizador de los festejos y dirigente de los comerciantes de esta delegación, Francisco Uribe, dijo que por primera vez traen este espectáculo para festejar al santo patrono del lugar, por lo que han exhortado a los manzanillenses para que se unan a los festejos tradicionales, pero en esta ocasión, puedan conocer de una tradición muy unida al santo del lugar.

El viernes empieza la celebración al Apóstol Santiago, mejor conocido como “El Patrón Santiago”.

Los Tlahualiles (“guerreros vencidos”), de grandes máscaras coloridas, recorrerán las calles con música, baile y alegría se podrá observar y sentir en esta gran celebración.

Los Tlahualiles son una representación de guerra poco estudiada. Algunas personas dicen que tiene algo así como cien años, otros que 50 años, pero la mayoría no se atreve a ponerle fecha definitiva al nacimiento de tan particular tradición.

Es una danza de morisma o danza de conquista en la que se representa la mítica batalla de Clavijero donde se dice que Santo Santiago apareció para darle la victoria a los españoles contra el ejército moro.

Los Tlahualiles son agrupaciones formadas por familias, amigos o incluso entre vecinos, que continúan con la tradición de cada año acompañar al Santo Santiago, generación tras generación, pasando la estafeta a los más pequeños, que en un futuro serán los líderes del grupo en que ahora son iniciados. Y cada grupo tiene su nombre.