Fili Medina, un batallador del ring porteño de boxeo de los 70 y 80


*70 peleas, recorriendo rings de Colima, Jalisco y Michoacán contra los mejores boxeadores de la región *Hoy divide su tiempo entre su profesión de comerciante y su activismo social dentro de Acimán

Entre los años setenta y ochenta surgió una pléyade de boxeadores porteños, que batallaron en cuanto frente se les presentó, y que, si no llegaron a más altos sitiales, fue por la falta de oportunidades adecuadas para trascender y alcanzar rankings o campeonatos a niveles nacional o mundial, pero eso de ningún modo les regatea su mérito y reconocimiento entre los amantes y conocedores del llamado deporte de las orejas de coliflor.

LA EDAD DE ORO DE LA ARENA DEL CRUCERO

Esta época en que los amantes de fistiana vieron grandes veladas a la luz de las lámparas de la arena sucedió en la legendaria y desaparecida Arena de Box y Lucha del Crucero, propiedad de Don Alfredo Cruz Torres, ubicada a la vera de la calle Hidalgo y al pie del popular Sector 5 en el barrio bravo de El Túnel.

Bajo la promoción del gran promotor de boxeo y lucha libre “El Papas” y su esposa Doña Amalia, se encumbró una generación antes el más grande boxeador que ha dado el suelo salado manzanillense, que fue Jorge “El Colimote” Gutiérrez, y con una afición ya consolidado, que dividía su atención en las funciones semanas de lucha con las de boxeo, peleadores como Ramón Rodríguez, Guadalupe “Lupe El Ronco” Cabrales, “El Nahuas” Montaño, Francisco Muñiz de Colima capital y el otro gran boxeador histórico manzanillense, Ernesto Caballero “Kid Cayayán”, el cual no solamente fue contendiente a un título nacional en varias ocasiones, sino incluso estuvo a poco tiempo de ir a pelear a Inglaterra contra John Stracey por el título del orbe, y se enfrentó al clasificado mundial James Kinchen, en pelea previa a enfrentar al legendario campeón Marvin “Maravilloso” Hagler.

UN BATALLADOR DE LOS RINGS DE LA REGIÓN

En medio de todos aquellos grandes peleadores y otros más, bregó de tú a tú y en igualdad de condiciones con todos un peleador de baja estatura pero gran fajador, como fue Felipe “El Fili” Medina, quien siempre compartió su recorrer por los enlonados con su actividad comercial, como propietario de un local comercial de granos y semillas en el Mercado Municipal 5 de Mayo, donde aún sigue laborando.

Aunque brilló en la arena local y viajó por funciones en otras arenas de Colima, Jalisco y Michoacán, siempre representando al boxeo manzanillense, donde ha vivido la mayor parte de su vida, no nació en el puerto de Manzanillo, sino en Sayula, Jalisco, el 20 de septiembre de 1950.

Desde niño, en la primaria, ya gustaba de ir a entrenar y subir a intercambiar golpes con otros niños de manera informal o tirarle al saco y la pera local. En diciembre de 1959, mes y medio después del Gran Ciclón del Pacífico, conocido entre los porteños como Linda, “El Fili” Medina se viene a vivir a Manzanillo con su familia de forma definitiva.

En Aciman ha militado desde hace muchos años, con una destacada actuación; aquí posando con el fundador de El Noticiero, don Carlos Valdez Ramírez, y con el Dr. José Luis Solano.

Siendo un adolescente, incluso sin cumplir la mayoría de edad, ya había debutado en los ensogados, y pronto empezó a pelear en las preliminares en la Arena del Crucero en el barrio de El Túnel, a partir de los diez años, y de vez en cuando yendo a boxear a Sayula y Ciudad Guzmán.

En aquellos tiempos, El Colimote Gutiérrez ya estaba retirado y fungía como entrenador, y eran muchos los que entrenaban localmente, tanto que en los entrenamientos muchas veces se mezclaban en la placita de espectáculos locales boxeadores con luchadores, ya que donde se encontraba la arena, también era el gimnasio. Los ánimos se ponían muy caldeados en cada función, de manera que no faltaban las noches en que había grescas campales tras una decisión polémica.

El Fili subió de las peleas de obsequio a las preliminares y, finalmente, más de una vez estelarizó las noches de puñetazos limpios. Eran momentos en los que en nuestro boxeo nacional brillaban peleadores como Efrén “El Alacrán” Torres, Rodolfo  “El Famoso” Gómez, Rubén “Púas” Olivares, José Pipino Cuevas y José Ángel “Mantequilla” Nápoles; y a nivel internacional el gran nicaragüense Alexis Argüello, el argentino Carlos Monzón y la gran época dorada de los pesos pesados, con Muhammad Alí (Cassius Clay), Joe Frazier, Ken Norton, George Foreman y Larry Holmes, entre otros.

SETENTA COMBATES EN DIEZ AÑOS

Así, el Fili Medina navegó entre una pléyade de grandes gladiadores de los cuadriláteros de la región, teniendo grandes noches, como aquella cuando peleó por una bolsa de 3 mil pesos a diez rounds contra “Lupe El Ronco”, en una noche memorable donde resultó el ganador por decisión unánime tras derribar dos veces a su duro rival. Peleó en tres ocasiones contra “El Nahuas” Montaño, famoso ahijado de Doña Trini la del Savoy, ganándole dos veces y perdiendo una tercera.

En el caso del famoso Ernesto Caballero, uno de los dos más grandes peleadores que ha dado Manzanillo, también se le enfrentó en tres ocasiones, venciendo en dos de los tres pleitos. Peleó también contra El Chamaco Márquez, Francisco Muñiz y Juan Sánchez, entre otros, así como buenos peleadores foráneos que venían a boxear a nuestro puerto.

Al término de su carrera deportiva, que terminó joven, porque se tuvo que dedicar por completo a su oficio como comerciante, Fili Medina tuvo un récord de setenta peleas, de las cuales ganó sesenta, tuvo dos empates y ocho derrotas.

UNA OPORTUNIDAD; UNA DECISIÓN

Llegó el momento en que un grupo grande de boxeadores manzanillenses y del resto del estado que estaban destacando fue invitado a trasladarse a la norteña ciudad de Tijuana, para conseguir mejores oportunidades y reflectores, y  Medina López tuvo que valorar entre dedicarle más tiempo y esfuerzo al boxeo o al comercio, y Fili tuvo claro que su prioridad era lo segundo, y por eso decidió colgar sus guantes a los 28 años de edad, cuando muchos auguraban que seguiría peleando por lo menos otros 7 u 8 años más.

Sin embargo, aunque ni siquiera incursionó como entrenador como otros ex boxeadores por falta de tiempo, hasta la fecha sigue formando parte de la Comisión de Box y Lucha de Manzanillo.

El Fili Medina sigue batallándole día a día a la vida en su puesto de granos y semillas en el Mercado Municipal 5 de Mayo, donde es reconocido como líder, tanto que alguna vez fungió como administrador del mercado, y satisfaciendo su filón altruista, social, humanitario, político y de participación ciudadana a través de su militancia por muchos años en Acimán.

Fili tuvo una gran rivalidad fue con Ernesto Caballero al que enfrentó 3 ocasiones venciendo en 2.