Fracturado el canal de Tepalcates


Carlos Valdez Ramírez/Germán Ramírez.-

El fenómeno conocido como mar de fondo que ocurrió en el mes de mayo en el puerto de Manzanillo, afectó severamente la estructura de toma de la Regasificadora en el canal de Tepalcates, llevándose más de 300 metros de piedra, en el tramo que comprende el acceso de los barcos metaneros para descargar el hidrocarburo.

El fenómeno IMG_2683meteorológico prácticamente se tragó la piedra, afectando severamente la infraestructura y desacomodando el resto, por lo que tendrán que ser supervisados aproximadamente mil 800 metros de longitud, por ambos lados de la toma.

La Comisión Federal de Electricidad, contrató a una empresa para rehabilitar o reparar nuevamente la zona, con la participación de cinco buzos experimentados que trabajan en el lecho marino para hacer las evaluaciones del desastre, tomando fotos y video del área afectada y de la obra en general, quienes ya dieron los primero resultados, asegurando la viabilidad del acceso de los barcos metaneros.

Especialistas en trabajos marítimos de esta envergadura, dictaminarán la viabilidad de que se siga permitiendo el libre tránsito de las embarcaciones, como lo determinaron los buzos.

Como se recordará, al inicio de la construcción de esta gran obra, la CFE determinó que se ampliara a 450 metros la zona, con una profundidad de 15 metros, a efecto de que el calado máximo de los buques metaneros que arribarían a esta Terminal, que es de 12 metros, lo hagan sin problema.

En ese tiempo, en entrevista exclusiva a El NOTICIERO DE MANZANILLO, el residente de la CFE señaló que el dragado se había efectuado en la Barra de Campos y en zona del canal de Tepalcates,  incluyendo el canal de acceso, así mismo en la dársena de ciaboga, que es la extensión marina donde hacen maniobras las embarcaciones, debían contar con una dimensión de 600 metros de diámetro para facilitar la rotación de los buques.

El residente comentó en ese tiempo, que para hacer los trabajos de dragado de la zona se contrató maquinaria foránea, haciéndolo en forma adecuada, como es el cono dimensional de 15 metros de profundidad y una anchura de 250 metros, exentando a este lugar de los peligros del azolve, comprometiéndose  además a monitorear la zona para darle el debido mantenimiento y que los desechos fueran retirados.

Pero al parecer no se previeron fenómenos como el ocurrido particularmente el 3 de mayo, cuando el mar de fondo devastó parte de la estructura, llevándose a su paso la certeza de que esta zona cumpla con los requerimientos necesarios para que los barcos puedan descargar el gas a los tanques de tierra, cuya capacidad es de 150 mil metros cúbicos, una catástrofe de estas dimensiones requieren de trabajos sumamente especializados, porque de no tener la certeza de su seguridad, se podrían lamentar pérdidas de vidas humanas.