*Parte medular del esfuerzo porfirista por transformar aquel puertecito, en uno de los mejores del mundo
*A pesar de la grandeza de su aportación, el movimiento de la Revolución echó al olvido sus importantes trabajos
Se acercaba el fin del Siglo XIX, considerado a nivel mundial como la centuria de la industrialización, donde en gran parte del mundo se vivió el fenómeno de transformación conocido como la Revolución Industrial, y en el que debemos reconocer que gracias a la gran visión que aquí demostró el Presidente Porfirio Díaz, Manzanillo, hasta entonces un puertecito atrasado y olvidado en las costas del Pacífico mexicano, se convirtió en alrededor de diez año tan solo, en uno de los puertos más prósperos, pujantes y con más posibilidades de prosperar en el país y el continente, de cara al nuevo siglo XX.
UN PUNTO EN EL MAPA
Pero para llevar los proyectos, planes, programas y planos al plano de la realidad se ocupa de un gran hombre de acción, decidido, enérgico y capaz, como demostró ser el Ingeniero Militar, Coronel Edgar Kenneth Smooth, quien fue contratado para llevar a efecto todos los sueños que se tenían para el pequeño girón colimense desde el tiempo en que se alcanzó la independencia nacional, en los albores de ese siglo ya en sus últimos estertores.
Es así como Edgar K. Smoot el 23 de mayo de 1899 es contratado por el gobierno mexicano a través de la Secretaría de Fomento Económico, para realizar las Obras del Puerto, trabajo que el acepta, firmando y disponiéndose a venirse a vivir a México, a un puerto que quizá unos día antes no podría ubicar en un mapa.
Y no solamente firma, sino que tan solo doce días después, el 5 de junio de aquel último año del Siglo XIX, el Ingeniero Coronel llega en barco hasta Manzanillo para quedarse a vivir de manera definitiva aquí, acompañado de los que serían sus principales colaboradores en este importante obra, para el régimen porfirista. Inicialmente él se queda a vivir en un predio sobre la calle de la Laguna o Principal, que actualmente es la México, la cual se caracterizaba por ser la única de la población que conectaba la parte del mar con la de la laguna, siendo además una calle de una longitud más corta que la actual, ya que por esos tiempos llegaba hasta donde hoy se encuentra la esquina con Cuauhtémoc.

Personas junto a obras del puerto.
LA COLONIA AMERICANA
La mayoría de sus trabajadores se asentaron en las laderas del primer cerro que abre la bahía de Manzanillo, que es el que se conoce como el Sector 1 o Cerro de El Vigía. Como la mayoría de quienes lo acompañaban, que tenían los puestos directivos de la obra, eran compatriotas de Smoot, el asentamiento que formaron fue conocido como la Colonia Americana, misma a la cual poco tiempo después se trasladó también a vivir el propio Smoot, seguramente por sentirse más cómodo viviendo entre sus paisanos.
Por aquellos tiempos, aparte de las obras del rompeolas y otros trabajos incluidos en el paquete de obras a cargo del Ing. Smoot, también el caballo de hierro, el ferrocarril había arribado al puerto, en su modalidad de vía angosta. Hay que decir que éste no era un caso aislado, sino que a nivel mundial, desde el propio Estados Unidos y Canadá, en Argentina, en Inglaterra, en Alemania, el Rusia, en Sudáfrica y en la India, se vivía la fiebre del ferrocarril, pues era el vehículo de carga y pasaje más solicitado y empujado por la sociedad y el gobierno, en la mayoría de los casos, en su versión de vía angosta, y poco a poco cambiando también a la vía ancha.
Es así como el 16 de septiembre de 1889 el ferrocarril de vía angosta nos comunicó por primera vez con la capital del estado, y a través de esta ciudad, con otras partes del Occidente del país, a la pasmosa velocidad de 25 kilómetros por hora.
Por aquellos tiempos, 1890, Manzanillo podía presumir de tener su primer reloj público, el cual se ubicaba al frente de la Casa Stoll, sobre lo que hoy es la calle Juárez, y a partir de 1906 un segundo, ahora en la Escuela de la Madrid sobre la Calle Principal. A pesar que los trabajos ya estaban más que avanzados por parte de la gente de Smoot, de manera oficial estos se inauguran el 5 de diciembre de 1900.
ENTRANDO AL SIGLO DE LAS MARAVILLAS
Viendo que las enfermedades epidemiológicas eran un freno para el avance las obras, se toma gran importancia en contratar en 1900 a un médico norteamericano para tratar en contra de cualquier enfermedad viral infecciosa a los trabajadores mexicanos y norteamericanos que hacían las obras del puerto, así como a sus familias.
El médico en jefe era un norteamericano, mientras que el médico mexicano era Eliseo Vargas Marín. Lo que había sido la primera propiedad que habitó a su llegada a Manzanillo Smoot se convierte en una escuela, la de la Madrid, tras ser donado por el propio Coronel, quien él mismo se encarga de construirla en ese terreno de su propiedad y con dinero propio.
Por aquel tiempo, 1908, el propio Smoot trajo a Manzanillo el automóvil que los porteños vieron en su vida, y también en esas fechas sucede todo un acontecimiento el 11 de diciembre, en que se termina de instalar la vía ancha entre Manzanillo y Colima, capital del estado, y el 12 de diciembre de 1908 a las 12:30 del día, procedente de la capital del estado, arribó a la estación del tren en Manzanillo, el Presidente de la República, Gral. Porfirio Díaz Mori, quien aprovecha su venida para también declarar inauguradas en su primera fase las obras del puerto a cargo de Smoot.