Hace 413 años la tuba sentó sus reales en nuestras tierras


Pese a oposición de comerciantes españoles a su comercialización

Una de los productos típicos del estado de Colima, que lo mismo se encuentra en las calles del puerto de Manzanillo que de la capital del estado, la ciudad de Colima, sin lugar a dudas es la tuba, ya sea en su estado natural o preparada con fruta picada, de acuerdo a un estilo muy local.

TRAÍDA DE ASIA

En nuestro país se introdujo gracias a los viajes del Galeón de Manila o Nao de China, sentando sus reales en los estados de Colima y Guerrero, ya que al puerto colimense de Manzanillo (en ese entonces Salagua-Santiago) fue a donde se trajo primero la palma cocotera desde Oceanía en el Siglo XVI, para de ahí extenderse por todo el continente americano.

Este punto del litoral del Pacífico mexicano (novohispano) era un punto para hacer aguada (aprovisionamiento del vital líquido) y proveerse de alimentos frescos en el itinerario de los mencionados galeones; mientras que el puerto de Acapulco era el punto de arribo final del itinerario de las naos, donde cada año se hacía el tianguis donde se comercializaban los productos traídos de Asia y Oceanía durante toda la época de La Colonia.

LOS INDIOS-CHINOS

Con la llegada de las embarcaciones comerciales españolas que atravesaban el Pacífico, llegaron también los tripulantes filipinos, los que localmente eran conocidos como indios-chinos, quienes desde finales del Siglo XVI empezaron a hacer popular la bebida destilada de la flor de la palmera, conocida como tuba, y como vino de cocos cuando se dejaba fermentar.

Para la entrada del Siglo XVII en la Provincia de Colima ya estaba muy establecido el gusto por consumir bebidas etílicas traídas desde el Viejo Continente, traídas en las carabelas españolas a través del Atlántico. Sin embargo, con la entrada del Siglo XVII, irrumpe el vino de cocos en el panorama del sector comercial bebidas alcoholizantes, y empieza a aumentar su preferencia en gran manera.

Dos esculturas dedicadas en honor a las personas que se dedican al oficio de la producción y venta de tuba fueron colocadas de recientemente en el municipio porteño.

MEDIDAS PROTECCIONISTAS

El vino de cocos se empezó a dar a conocer tanto en lo que hoy es el estado de Guerrero, como en la Provincia de Colima, por parte de los marineros asiáticos que enseñaron a los locales su preparación, por lo que para el año 1608 ya se reportaba a la Provincia de Colima había decaído de manera muy notoria la venta de vinos españoles, pues los locales preferían el de cocos.

Esta situación llevó a que el 29 de marzo de 1610, el Virrey de la Nueva España prohibiera la elaboración y comercialización del vino de cocos en esta región del occidente del territorio, como una medida desesperada para tratar de apoyar a los inversionistas hispanos en esta parte del Nuevo Mundo.

Al hacerse un caso judicial por quienes se dedicaban al comercio de este producto localmente, el 23 de agosto de 1612 se escucha el testimonio del anciano español Sebastián de Vera, donde da a conocer cómo llegó la palmera de coco a Colima a principios de 1569 por medio de la expedición del explorador español Álvaro Mendaña de Neira.

Este regresaba al virreinato del Perú de donde había partido para su expedición a las Islas Salomón, y recaló en nuestro continente primeramente en el Puerto de Salagua-Santiago en la Provincia de Colima, regalando a los naturales la palma de coco, mencionando también que fueron los indios chinos llegados a través de los galeones, los que enseñaron a preparar la bebida.

OPOSICIÓN A INJUSTA PROHIBICIÓN

No obstante, presionado por los comerciantes de vinos españoles, el Virrey de la Nueva España hizo oídos sordos a todo razonamiento y argumento presentado, y ordenó el 9 de agosto de 1612 de manera tajante la tala general de palmeras para evitar se siguiera elaborando el vino de cocos al estilo indio-chino (filipino), en un acto proteccionista.

Sin embargo, esta disposición nunca llegó a ejecutarse, ante la férrea oposición de los vecinos de la Provincia de Colima, teniendo dentro de esta mucho peso el argumento que señalaba que los palmares costeros servían como defensa para las costas de la Mar del Sur (Pacífico mexicano) de las frecuentes incursiones depredadoras de los piratas.

LA TUBA SE VUELVE TRADICIONAL

Sin embargo, aquellas disposiciones repercutieron en la baja paulatina en la producción de vino de cocos, a favor de la elaboración de la tuba, que se hace a través de cortar el racimo de cocos antes que abran las flores, de manera que haya un goteo que se capta en recipientes durante días, recogiéndose lo juntado cada mañana. Se vende pura, como sale de este goteo almacenado en balsas con hielo, que es conocida como tuba natural; o preparada, con verdura picada. Ambos estilos de tuba se suelen adornar con cacahuates o nueces.

En la ciudad de Colma se suele tomar temprano, acompañada de un bolillo; lo cual en el puerto de Manzanillo, a unos cuantos kilómetros de distancia, es impensable. También se ha extendido a los vecinos estados de Jalisco y Michoacán.

Se dice que es una de las mejores bebidas para rehidratarse en época de calor, aunque la principal razón de su popularidad, sin duda alguna, es por su delicioso sabor.