Han sido olvidados y contaminados los ríos de Colima


La ciudad creció, ocultó a sus 10 arroyos y los contaminó: Gisela Méndez

 

La ciudad conurbada de Colima y Villa de Álvarez ha sepultado a sus ríos y arroyos dándoles la espalda y contaminándolos con su constante crecimiento a lo largo de las décadas. Son diez corrientes de agua pero pocas de ellas tienen caudal, aunque se crecen en temporada de lluvias.

Los torrentes más grandes que cruzan la zona conurbada son el río Colima y los arroyos Pereira y Manrique. En Villa de Álvarez están los arroyos El Trejo, El Diablo y Los Trastes; en el municipio de Colima se encuentran El Tecolote, el Santa Gertrudis, El Jazmín, el río Chiquito y el arroyo de Los Puercos que se unían al río Colima cerca del centro, pero fueron embovedados y absorbidos por la mancha urbana.

En vez de crecer en armonía en torno a ellos como ejes de urbanización, los diez ríos y arroyos de la ciudad son casi invisibles y, aunque se ha mejorado en evitar su contaminación, continúan siendo utilizados para descarga de aguas negras y como infraestructura natural para el drenaje.

En las últimas elecciones para renovar la alcaldía de Colima varios candidatos han coincidido en hacer propuestas para rescatar al río Colima, sobre todo porque es uno de los pocos que todavía tienen afluente durante todo el año.

Walter Oldenbourg en las pasadas elecciones y Gisela Méndez en la temporada actual coinciden en la visión de rescatar y repensar el modo en que convivimos con nuestros ríos y arroyos. El descuido de los ríos Colima ha ocasionado que la ciudad haya ido perdiendo flora y fauna además de desaprovechar el paisaje.

Por otro lado, también por estar descuidados, las zonas de los ríos son invadidas por personas que establecen ahí sus viviendas poniéndose en riesgo en la temporada de lluvias.