Ignorados


Los que nos preocupamos o nos interesa nuestro estado y Manzanillo, continuamente estamos haciendo observaciones para beneficio de nuestro entorno económico, político, social incluyendo la seguridad. A veces logramos ser escuchados y atendidos, en otros casos pasamos inadvertidos o ignorados. Eso es porque nuestra gobernadora en campaña exhortó a ciudadanos a unirse dando sugerencias para fortalecer el Plan Estatal de Desarrollo; sugerencias que aportamos.

Con bombo y platillo arribó el segundo crucero turístico; maravilloso, fue toda una fiesta la que se armó. Pero, el eterno pero. Ese día del arribo caminé por el centro Manzanillo y veo en la fuente de la plaza a una pordiosera lavando su ropa sucia, vaya espectáculo me dije. Veo a otro joven vicioso caminar por la Avenida México, todo sucio y con su pantalón abajo mostrando su trasero y algo más. No puede ser me dije. Y así otros más por el centro deambulando y pidiendo una moneda. ¿A quién le toca poner orden en ese aspecto? Salubridad o seguridad. Esta observación la hemos venido dando desde años atrás; esos pordioseros que vagan por el centro van a hacer sus necesidades fisiológicas por todo el malecón hasta San Pedrito, con sus olores respectivos. Caminé por ahí de la estación, ahora biblioteca y veo una enorme popó de perro; me detengo y veo una piedra y la coloco por un lado para que no la sigan pisando; lo peor que la pise un turista de crucero. Observe usted y verá que en cada cuadra del centro hay una o dos heces de perro, con sus olores respectivos y contaminación. No deja de haber escurrimiento de aguas negras en el centro. Cuando repararon calles del centro con concreto hidráulico, a ningún “arqui” se le ocurrió colocar drenes para aguas negras o pluviales. Ni siquiera un canalito para encauzarlas a algún lugar. Aclarando que esto se viene dando desde trienios anteriores. No es muy aconsejable que turistas caminen por el centro Manzanillo, ya que continuamente veo marquesinas, balcones o techos volados que se despedazan o están a punto de venirse abajo, como ya ha pasado, con el peligro de dañar a un turista; que se corra la voz y no volvamos a tener cruceros. Aquí digo que Protección Civil debería ponerse a trabajar a que continuamente recorra calles para ver esos desperfectos y ordenar repararlos, no que después del niño ahogado tapar el pozo.

Qué espectáculo reciben los cruceristas cuando desde el Mar se observa la contaminación de la termoeléctrica. Continuamente los que radicamos por el centro recibimos ese humito blanco que respiramos, con daños a vías respiratorias. Si es con Peña Colorada pasa lo mismo. Observe usted a lo lejos ese humo blanco que contamina toda esa área, desde Jalipa, Valle, Tapeixtles y demás colonias. Nadie dice nada o somos ignorados.

Nadie ha podido detener a las ruidosas motocicletas con escape recortado. Como no ha funcionado campaña de cristales polarizados.

De años atrás he venido denunciando esa calle-avenida Niños Héroes, desde la escuela hasta la gasolinera, donde es un martirio circular con calle destrozada. Me encuentro en un ciber en el centro Manzanillo y cómo molesta el ruido de mototaxis que circulan por ahí una tras otra. Ese ruido se escucha a una cuadra de distancia. ¿Y la contaminación auditiva, a quién le interesa eso? En La Perlita está un bar con música a alto volumen que molesta a vecinos hasta por la madrugada, cuando esa música no debe salir al exterior. Y por madrugada al cerrar, dónde cree que hacen sus necesidades fisiológicas los borrachitos: Le atinó.

En colonias, ciudadanos organizan sus pachangas-fiestas con su música a alto volumen, igualmente hasta muy noche. Se supone que existe un reglamente que prohíbe altos decibeles. Nadie ha podido frenar esa anomalía.

Entendemos que nuestra gobernadora Indira ha enfrentado un montón de obstáculos de inicio, como a Griselda Martínez corresponde la otra mitad de la problemática aquí expuesta.  Escuchando y atendiendo nuestras demandas y con un poco de voluntad se puede lograr. Seguiremos apoyando.