La cebolla, el jitomate y limón fueron los productos más encarecidos, según el Inegi
La inflación volvió a acelerarse durante septiembre y alcanzó un nivel de 3.45 por ciento, tras un aumento en el precio de las frutas y verduras, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con ello, la inflación general sumó dos meses al alza y cinco dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que va del dos al cuatro por ciento. Por otro lado, quedó por debajo del 3.46 por ciento estimado en la Encuesta Citi de Expectativas.
Las presiones de precios fueron más notorias en las frutas y verduras, tras repuntar un 8.78 por ciento frente al mismo mes del año pasado. Al interior, destacó el alza de la cebolla, cuyo precio subió 89.78 por ciento anual, de acuerdo con el Inegi.
Le siguieron el jitomate y el limón, que se encarecieron 26.69 y 25.09 por ciento, respectivamente, mientras que otros productos como el durazno, la sandía y los ejotes subieron entre cinco y siete por ciento.
El mes pasado, analistas de Banamex anticiparon que dos de los riesgos para la inflación general eran las condiciones climatológicas y sanitarias, principalmente ante el fenómeno de “El Niño”, y un aumento en el precio internacional de los fertilizantes para frutas y verduras.
Hacia delante no se descartan mayores presiones al alza, si bien hay otros rubros que presionan a la inflación como las tarifas autorizadas por el gobierno, precios de colegiaturas, servicios educativos, al igual que alimentos en restaurantes, torterías, taquerías o fondas.
De acuerdo con el Inegi, a cargo de Graciela Márquez Colín, los aumentos de precios en septiembre se sintieron con mayor fuerza en Tlaxcala, Colima, Puebla, Zacatecas y Aguascalientes, los cuales registraron una inflación por arriba del promedio nacional.
Para finales de año, analistas consultados por Citi México prevén que la inflación alcanzará 3.90 por ciento, dentro del rango estimado por Banxico, pero con una desaceleración a 3.83 por ciento hacia 2027.
Por su parte, las estimaciones del banco central apuntan a que la inflación llegará a la meta puntual del tres por ciento hasta el cuarto trimestre de 2027.
Entre los factores que podrían generar nuevas presiones sobre los precios destacan unas posibles disrupciones derivadas de las políticas comerciales, conflictos geopolíticos, afectaciones climáticas y mayores costos para las empresas.
Una eventual depreciación del peso también representa un riesgo, debido a que podría encarecer los productos y servicios importados y trasladar parte de esos costos al consumidor, según Banxico.
