Iniciar el puerto Cuyutlán

Laguna de Cuyutlán | Foto: especial


Es imprescindible invertir en infraestructura vial para mejorar y ampliar las vialidades que alimentan al recinto portuario ante el enorme desfase entre el crecimiento continuo de TEUs por año y las actuales vialidades, como la carretera de Mina que pasa por Jalipa, principalmente.

Si bien es muy importante invertir en esta vialidad específicamente, pienso que es momento de replantear el desarrollo urbano de esta zona y poner límites al desmesurado crecimiento de las empresas logísticas que se asientan en áreas circundantes al Puerto, llegando hasta Jalipa, una área urbana con miles de habitantes que por años se han opuesto a que se sigan otorgando permisos para más patios de maniobras.

Aunque se inviertan gran cantidad de recursos estas vialidades la realidad es que están a su límite físico. No hay para dónde meter más carriles, y lo más seguro es que en cuestión de tiempo se volverán a congestionar, además de que la población se opone al riesgo del tráfico pesado, el ruido y la contaminación rampante que provocan miles de tracto motores.

Pienso que es más pertinente abrir las áreas externas al puerto y planificar la ampliación de la infraestructura vial en las zonas de Campos y Colomos, para la apertura de espacios e ir preparando la logística que se dará eventualmente en el puerto alterno de Cuyutlán.

Los futuros presupuestos para mejorar la infraestructura portuaria en Manzanillo podrían ser para la apertura de la primer terminal de Cuyutlán, al lado de la Planta Regasificadora, a fin de aprovechar el canal de entrada ya dragado. Solo habría que construir el muelle y accesos de la terminal, invitando a alguna de las operadoras interesadas, que eventualmente realizarían las inversiones en grúas y equipamiento.

Tal vez suene como algo faraónico, pero es viable si se realiza en etapas con el apoyo del Gobierno Federal, la ASIPONA y el nuevo Gobierno del Estado. Con ello se marcaría el futuro del megapuerto al que está designado convertiste Manzanillo y, desconcentrar la operación portuaria, abrir áreas nuevas para desarrollo logístico e industrial también y, lo más importante, cuidar la seguridad de la población, abatir la polución que afecta la salud colectiva, el calentamiento global, y darle sentido a una planificación de crecimiento urbano de largo plazo de una vez por todas.