Estaba leyendo una nota muy interesante en donde un diputado federal hizo una singular iniciativa de ley: “Proponen descanso obligatorio por muerte de familiares o mascotas”.
Lo de los familiares es entendible que se den esos días por luto, pues según esa iniciativa estos serían de tres a siete días hábiles. Esto ya viene explicado en el interior de la nota, la cual salió publicada este pasado jueves 10 de abril, en esta misma casa editorial.
Según esta información, los días de asueto por luto serían con goce de sueldo, y se consideraría como todo un derecho laboral. Como dije en líneas atrás, lo de un familiar o ser querido es totalmente entendible; pero, lo que no, es cuando fallece una mascota.
No es entendible, porque no existe en nuestro estado ni obviamente en Manzanillo, al igual que en la mayoría de las entidades de nuestro país, un registro oficial de mascotas.
Ciudad de México es uno de los estados que sí lo tienen, y creo que primeramente tiene que existir este padrón de animales de compañía, para que entonces sí pueda haber un derecho laboral como el que se propone.
Si no existe un registro oficial de mascotas, cualquier trabajador podría alegar un período de luto, porque según él falleció su gato o su perro, sin ni siquiera tenerlo, o no estar a su nombre en un registro.
Así que, creo que, para empezar a crear esta ley, para la inclusión de mascotas en el derecho laboral al duelo, primeramente, tiene que haber ese registro, y que el trabajador figure en el padrón como propietario del animalito de compañía.
La iniciativa no es para nada descabellada, porque cuando una mascota se va al cielo, duele mucho, y más, cuando se le daba un trato al mismo nivel de un miembro más de la familia.
Muchos vemos a esas mascotas, como si fueran hijos humanos, como es mi caso. Nada me daría más gusto a mí, que mi perruna Laika y mi gatuna Pizza llevaron los apellidos de mi esposo y mío legalmente, porque, moralmente, sí que los llevan.
Incluso, mi Laika tiene otro nombre: Laika Tropósfera, pero esto es acá, muy entre nosotros.
De otra manera, no tiene caso incluir a los animales en esa iniciativa de ley. Ciudad de México es una entidad que ya cuenta con ese padrón, y es obligatorio que todo amo registre su perro o gato en la RUAC (Registro Único de Animales de Compañía).
En ese estado multan al amo que no los registra. Bueno fuera que eso se replicara en los demás estados del país ¿Para que sirviera ese padrón?
Entre otras cosas, para poder responsabilizar a los amos cuando sus perros muerdan a alguien, causándole severos daños; o para multar a los amos que, cuando sacan a los animalitos a pasear, dejan suciedades y orina expuesta en la vía pública.
También para llevar un control de sus vacunas, y reprenderles si también los dejan a la intemperie, en pleno sol o lluvia; para localizarlos más fácilmente si se pierden; etc. Eso traería muchos beneficios para nuestra ciudad y municipio.
Y, ya que toco este tema, me gustaría que se diera a conocer para cuando será la próxima campaña antirrábica 2025.
El año pasado esta fue en abril, y parece que para este año aún no se ha dado una fecha oficial, y las vacunas tienen una fecha de caducidad.
A mi Laika la vacunaron en abril del 2024, y el papelito comprobante dice que vence en julio del 2025, por lo que, todavía hay tiempo para que se cree la próxima campaña de vacunación.
Ya para concluir este artículo, insisto en que hace falta un Centro de Control Animal en Manzanillo, o que se subsidie a los refugios protectores de animales que ya existen.
Porque, los encargados de estos albergues se esfuerzan con todo, en la medida de lo que les es posible, para sacar adelante a los animalitos que cuidan, que muchos de ellos quizá hasta sean llevados por personal del Ayuntamiento a esos lugares. Al menos, así sucedía en pasadas administraciones.
¡Qué fácil es llevar animalitos en situación de calle o que son abandonados por sus amos a los refugios particulares existentes!
Pero ¡Qué difícil es que se les apoye en sus necesidades! Que tenga un bonito día.
