Inició fase de vigilancia en medidas de seguridad en el puerto de Manzanillo


Ayer entró en vigor el reforzamiento, aplicación y comprobación de la primera medida de seguridad, correspondiente a las llantas 


La Administración Portuaria de Manzanillo inició ayer la primera de tres medidas de seguridad que se reforzarán de forma gradual en los próximos meses, respecto a las condiciones físico-mecánicas mínimas de los vehículos de carga que ingresan y circulan en el recinto portuario.  

Será a partir del primero de noviembre cuando entre en vigor la segunda fase, correspondiente al óptimo funcionamiento de los sistemas de luces de los vehículos, mientras que a partir del primer día del próximo año se vigilará la correcta sujeción de carga en el autotransporte.  

Por tales motivos, a través de su sitio electrónico, la API Manzanillo actualizó y facilitó un Oficio Circular donde se detalla, con fotografías incluidas, el estado de las llantas que ocasionará el rechazo o aceptación del ingreso a las instalaciones portuarias.  

Así, por ejemplo, se especifica el grado de profundidad del dibujo de la llanta, que se considerará en condición crítica y por lo tanto motivo de rechazo “cuando presente un nivel de desgaste tal que a simple vista se observe que ya no cuenta con profundidad de dibujo (lisas) en al menos dos de las principales ranuras adyacentes del dibujo de las llantas”.  

También se vigilará la banda de rodamiento de la llanta, que no deberá tener cuerdas expuestas, protuberancias, abultamientos, roturas visibles, ni debe presentar evidencias de separación de cuerdas; tampoco deben combinarse diferentes tipos o tamaños de llantas en un mismo eje.  

Igualmente, sobre el costado de la llanta se considerará “condición crítica” cuando el costado esté roto, desgastado o dañado al punto que esté expuesto el acero o una cuerda de la capa de lona, o cuando se detecte bulto, protuberancia o nudo observable a simple vista, aparentemente relacionado con la separación del dibujo o del costado de la llanta.