Tanques y aviones de combate israelíes continúan bombardeando este jueves la ciudad de Gaza, obligando a sus habitantes a huir en masa hacia el sur del territorio palestino sumido en casi dos años de guerra.
Israel lanzó el martes una gran ofensiva terrestre y aérea sobre la mayor urbe de la franja de Gaza con el fin de “eliminar” al movimiento islamista Hamas, cuyo ataque el 7 de octubre de 2023 en suelo israelí desencadenó esta contienda.
La guerra de Israel contra la franja de Gaza ha provocado una catástrofe humanitaria y devastado el pequeño enclave.
Una fila ininterrumpida de palestinos que huyen de la ciudad de Gaza avanza hacia el sur del enclave a pie o en carretas tiradas por burros, llevando consigo sus pocas pertenencias, según periodistas de Afp.
Pero otros, como Aya Ahmed, de 32 años, no saben a donde ir, o no pueden permitirse pagar los elevados gastos de transporte.
“El mundo no entiende lo que está pasando. Ellos [Israel] quieren que evacuemos hacia el sur, pero ¿dónde vamos a vivir? No tenemos carpas, ni transporte, ni dinero”, dice Ahmed, que se refugia junto a 13 familiares en la ciudad, bajo “bombardeos incesantes”.
Los palestinos afirman que el costo del viaje al sur se ha disparado, llegando en algunos casos a superar los mil dólares.
Los militares israelíes anunciaron la apertura de “una ruta de paso temporal a través de la carretera Salah al Din”, que atraviesa de norte a sur el centro de la franja.
No obstante, este corredor permanecerá abierto solo hasta el viernes al mediodía.
Según estimaciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU), alrededor de un millón de personas vivían a finales de agosto en la ciudad de Gaza y sus alrededores.
