La Central, paraíso porteño

Tierra fértil, donde abunda la variedad de orquídeas, consideradas las más bellas del mundo y una playa de arenas blancas con un arco de roca parecido a Los Cabos. | Foto: ESpecial

Aquí producen 70% de orquídeas en México      

Manzanillo, no sólo es uno de los municipios más bellos o productivos del país, la conjugación de factores económicos, turístico-recreativos y de desarrollo lo hacen potencialmente atractivo, también por su liderazgo energético como es la regasificadora, las esferas de almacenamiento Gas Z, donde los visitantes y lugareños pueden apreciar las grandes embarcaciones que abastece de gas doméstico para luego cubrir las necesidades del occidente del país; su termoeléctrica, que provee de energía eléctrica a 7 estados del occidente y el bajío, y la procesadora Peña Colorada, una de las plantas siderúrgicas más importantes de la República.

Nuestro puerto representa el tercer lugar en el hemisferio latinoamericano después de Brasil y Panamá, con el movimiento de arribo de barcos con contenedores que son verdaderos edificios surcando los mares.

Por si fuera poco, además de sus playas maravillosas, en la geografía de Manzanillo está el ejido La Central, donde la naturaleza ha sido muy pródiga, un pequeño espacio donde Dios puso su sello personal, con una tierra extraordinaria, que permite el cultivo de amplia variedad de especies de orquídeas, cultivadas con esmero, de colores tan diversos y formas exóticas, que son comercializadas en México y el mundo.

Hablar del Ejido La Central, es hacer referencia a un pequeño paraíso, muy cerca del corazón de la ciudad de Manzanillo, que tiene por su parte costera, un aspecto selvático que difícilmente se transita debido a la gran cantidad de arbustos y manglares, con una espesa reserva silvestre donde se encuentran en su hábitat natural animales de distintas especies, que la hacen rica en flora y fauna.

La Central tiene una belleza incomparable que ha sido muy poco explotada, sus cristalinas aguas marinas mansas son dignas de un desarrollo turístico que podría darse a gran escala, y pudiera superar incluso los lugares que recientemente se están explotando en la costa alegre de Jalisco.

Este pequeño paraíso se ubica muy cerca de la ciudad de Manzanillo, donde, como si fuera un capricho de la naturaleza, en pleno mar se levanta una montaña con arcos, observándose a simple vista el fondo marino, imitando la belleza de Los Cabos, B.C., cuyo atractivo refiere a una montaña a muy corta distancia de la playa.

Al orquidiario, acuden miles de visitantes al año, durante los recorridos, se puede apreciar la exhibición de la gran variedad de plantas, ramos, joyería con orquídeas encapsuladas, café orgánico, entre otros productos. Todo totalmente explicado durante la visita guiada; aquí se producen 7 de cada 10 orquídeas que se comercializan en México, además de ser el orquidiario más grande del país.

En esta zona podría explotarse el turismo de sendero, donde visitantes podrían pasar todo el día en un recreativo recorrido; dando un paseo por la montaña y la playa, culminando con el domo más grande del país, donde se cultivan las orquídeas.

En este sitio las orquídeas florecen todo el tiempo en cualquier época del año; debido a los distintos tratamientos especiales para cada variedad, en promedio se requieren 6 años para la producción de una orquídea que ha sido mejorada genéticamente; hay varias cruzas para mejorar su especie con 26 tipos diferentes.

La Central es pues, una pequeña comunidad porteña, ubicada en las cercanías con el poblado de El Naranjo, donde su población en su mayoría es campesina y ganadera, también es una de las principales localidades agrícolas del municipio. Su población es de aproximadamente 1,099 habitantes, pero en los últimos años ha cobrado gran importancia para el puerto, ya que se ha convertido en un punto importante para detonar el turismo recreativo.

La ciudad de Manzanillo, ya no solo es sol, mar, playa, termoeléctrica, puerto comercial, también es un destacado productor de orquídeas, con su pequeño paraíso escondido.