La Panga


POLITICA SIN MEMORIA, PERO CON PUÑALADAS TRAPERAS

Mayahuel Hurtado Ortiz

Colima, refiriéndome a la entidad, históricamente ha sido gobernada por el PRI, pero por lo menos de los últimos tres gobiernos estatales a la fecha, ha existido la alternancia tanto en el Congreso del Estado como en los municipios. De este equilibrio en el que siempre la mira del fusil está siempre puesta es en el gobierno estatal.

Hemos visto el desfile de panistas, perredistas, petistas y de otras siglas políticas que incluso ya no existen y nadie comenta nada del pésimo trabajo en la función pública que tuvieron estos actores, finalmente, las historias son olvidadas y la ciudadanía los reelige para en la siguiente fórmula que van como parte del combo vuelvan a figurar en las boletas electorales.

1.- El mejor ejemplo de ello es el presidente municipal de Armería, Ernesto Márquez Guerrero, quien ha gobernado a esa localidad por tres siglas partidistas distintas: Primero en el 2003, por el Partido de la Revolución Democrática; en el 2009, por el Partido Acción Nacional, y del 2015 a la fecha por el Partido Verde Ecologista; de sus dos primeras administraciones tenemos que siempre el Congreso del Estado le ha reprobado las cuentas públicas y es por mucho Armería uno de los municipios más pobres del estado. ¿En dónde está la mira para evaluar y llevar a la opinión pública el tema de Ernesto Márquez?

2.- Otro ejemplo lo encontraremos en Martha Leticia Sosa Govea, quien ha sido diputada local dos veces, presidenta municipal de Manzanillo, diputada federal y senadora de la República, en todos estos años, desde 1994 a la fecha y como buena contadora que es, ha acaudalado una enorme suma para su patrimonio personal, pues tan sólo en salarios se estima que habría cobrado más de 35 millones de pesos. Pero si volteamos hacia Manzanillo, realmente el trabajo de Sosa Govea deja mucho que desear para la ciudadanía que ha votado por ella en tantas ocasiones. Aunque bueno, cabe decir que tres de esas posiciones (dos diputaciones locales y una federal ha llegado gracias a ser candidata plurinominal).

3.- Otro caso es el de Joel Padilla, que utilizó el modelo educativo cubano de los Cendis y el bachillerato para tener un bastión que en tiempo electoral diera batalla; es bueno educar con modelos liberales, pero el antagonismo de ello está en que la libertad del pensamiento de una institución que te abre las puertas termina en donde Joel Padilla decide quiénes serán sus gallos y su cartera a comercializar en las justas electorales. Para darnos una idea, basta decir que Joel tiene más de 20 años como presidente del PT en Colima. Un ejemplo, sin duda, de lo que es la antidemocracia en las estructuras políticas.

4.- Leoncio Morán Sánchez primero fue presidente municipal de Colima en el año 2003 y en el 2005 quiso ser gobernador del estado, perdiendo la elección ante el entonces candidato del PRI, Silverio Cavazos Ceballos. Después fue diputado federal en donde brilló por dos temas, la acusación que le hicieron de haber atropellado a una persona y haberle negado los primeros auxilios y el otro tema es el relacionado con violencia de género, en donde en plena sesión del Congreso de la Unión denostó y calumnió a la colaboradora del diputado federal José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña. Pero en el trabajo que le interesaba a Colima, es decir, el obtener recursos, tuvo una reprobación por la ciudadanía, motivo principal del fracaso de su proyecto ciudadano.

5.- Martha Zepeda e Indira Vizcaíno: En el primer caso, es decir, en el de Martha, su eterna inconformidad de no haber ganado nunca nada, su reciente fracaso tras buscar la gubernatura creyendo que por el tema de equidad terminaría despachando en Casa de Gobierno es por mucho una de las entes sociales que más ha querido desestabilizar al actual gobierno en funciones y también hay que decirlo, la misma gente de manera pública ha repudiado su intromisión a movimientos o manifestaciones ciudadanas que no tienen tintes políticos, el caso más sonado la toma de casetas en donde prácticamente corrida por los manifestantes en que no le quedó otro recursos más que romper en llanto. Del tema dos, del de Indira, podemos decir que la ingratitud será una etiqueta que la acompañará siempre, pues el gobernador José Ignacio Peralta a pesar de las presiones y duras críticas la puso a despachar en una de las dependencias que mayor contacto tiene con la ciudadanía, la Sedescol. El problema fue que tras la visita de López Obrador a Indira le pareció fácil utilizar la estructura del gobierno para desde ahí impulsar un proyecto antagónico al que gobierna Colima.

Con estos sencillos, ejemplos nos damos cuenta que durante la historia política del estado de Colima, los errores no sólo son del PRI; sin embargo, todo lo malo se le está cargando al gobernador y no sólo a Peralta en estos tiempos, sino a todos los que lo antecedieron en el cargo. Finalmente es fácil, siguen ocupando como partidos anti PRI cargos de elección popular, se benefician de los apoyos que los mismos gobiernos estatales priístas les han dado para su gestión y al final del día cierran como decía Amalia Mendoza, “me estoy muriendo por tu culpa, por tu culpa, si me engañabas con tu labia traicionera. La puñalada que me diste fue trapera, de esa se salva quien no tiene corazón, qué mala forma de pagarle a un corazón”.

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