La Panga


Mayahuel Hurtado.-

CRISIS EN TODOS LADOS

Por lo menos en los últimos 24 meses la palabra crisis ha estado presente en mi vocabulario. Y es que no podemos negar que cada día la vida es más cara, más difícil y con menos posibilidades de avanzar. Basta hacer un breve recuento para darnos cuenta que en lo económico, empresarial, laboral, comercial, en salud, emocional y sentimental, encontraremos situaciones críticas, que en la mayoría de los casos, están en la antesala del abismo.

Si caminamos por el Centro Histórico de Manzanillo concluiremos que la crisis comercial ha dejado solas las calles Carrillo Puerto y Avenida México, así como aquellas que forman parte de la que era considerada zona rosa, y que ahora luce pálida, fría y sin repunte en ventas y por consiguiente, sin nuevos negocios ni generación de empleos.

Las escuelas, iglesias, Palacio Municipal y la zona del malecón donde atracan barcos de la Armada de México, son los únicos motivos para que la gente se atreva a visitar el centro, que para variar, dicen algunos que no es histórico.

En los hogares la economía se complica, cada vez cuestan más los productos de primera necesidad, como el frijol, tortillas, huevo, leche, azúcar, cereales, frutas y ya ni se diga las carnes de cerdo, res y pescado; pues ahora hasta el pollo se ha encarecido y ya las familias no se pueden dar ese “lujo”. Al paso que vamos, ni frijoles ni tortillas y ni soya vamos a poder adquirir.

El tema del bajo poder adquisitivo y de la baja competitividad en los salarios es una piedra en el zapato, que a veces nos dejará caminar y avanzar; pero otras, simplemente no.

Los empresarios están preocupados por los comportamientos financieros globales, el tema de Grecia sólo es un apartado de las crisis mundiales que tienen prácticamente de rodillas a las economías en desarrollo. Es momento de que los poderosos cierren filas para que sus números sigan conservando múltiples ceros a la derecha, de lo contrario, todo el bloque económico se va a colapsar de manera agresiva.

Mientras tanto, los empresarios hacen ajustes al interior de sus micros, pequeños, medianos y grandes complejos empresariales, para sobrevivir en esta dura racha económica.

El tema del empleo sigue siendo una arista por resolver, cada vez son más quienes buscan trabajo, pero cada vez son menos quienes ofertan vacantes. El tema de la preparación en ocasiones representa una oportunidad, mientras que en otros ejemplos, el estar bien preparado, simboliza un obstáculo, los buenos puestos son cuidados con tal celo, que ahuyenta a los nuevos talentos a desarrollarse en alguno de ellos.

Y es que no sólo se cuidan porque a la gente le gusta el trabajo que realiza, sino porque no hay más espacios donde desenvolverse profesionalmente y garantizar una estabilidad económica y calidad de vida a sus familias. Pero en este tema hay quienes siguen buscando una luz de esperanza para llevar dinero a sus hogares.

En salud ni se diga, la crisis del dengue y chikungunya, de los gastos que producen las enfermedades crónico-degenerativas y cardiovasculares. Ya no queremos pensar en estar enfermos, porque sabemos que no hay dinero y los presupuestos del Sector Salud, en algunos casos, no son suficientes para atender a la demanda de pacientes. No podemos pensar en morir, porque también gastamos y sale muy caro en estos días.

En lo emocional ocurre igual, hay crisis diversas, tales como: Depresiones, ira, bipolaridad y otros padecimientos o trastornos que crecen a la par de nuestras dificultades para salir adelante. Porque simple y sencillamente, la estabilidad emocional depende en un gran porcentaje de la estabilidad económica. Nos guste o no, calidad de vida, en la mayoría de los casos garantiza estabilidad emocional.

La crisis sentimental es el resultado de la crisis económica y emocional, a veces nuestros abuelos eran irónicos, pero tenían razón al decir: “Cuando se acaba el dinero, el amor comienza a enfermarse” y es que los desgastes de matrimonios o parejas por problemas financieros concluyen con divorcios y separaciones por un término legal denominado “incompatibilidad de caracteres”.

Le sugeriré respetuosamente a la Suprema Corte de la Justicia de la Nación que contemple en éstos casos el término “incompatibilidad financiera”, para que se le haga justicia a muchos que perdieron el amor de su vida tras adelgazarse la cartera.

Finalmente, concluyo con la crisis de los medios informativos, en radio los locutores hablan menos y la gente se queja más; en internet, cada vez son menos los contenidos informativos y más grandes los espacios para los comentarios. Articulistas  y columnistas vaya que tienen tela de dónde cortar, pero buscan que sus opiniones orienten a la ciudadanía. Y en el caso de los medios impresos, los gastos de tinta y papel hacen prácticamente imposible seguir con vida a algunos de ellos, por ese motivo, han ido desapareciendo muchos periódicos y los que siguen en pie, están en plan austero.